Violencia intrafamiliar - Competencia. Juzgados de Familia - Libros y Revistas - VLEX 852186793

Violencia intrafamiliar

AutorEric Andrés Chávez Chávez
Páginas569-594
COMPETENCIA JUZGADOS DE FAMILIA
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Capítulo XXV
VIOLENCIA INTRAFAMILIAR
I.- DESARROLLO TEMÁTICO
Debemos distinguir los dos tipos de violencia en la Ley 20.066
sobre Violencia Intrafamiliar que son:
1.- Violencia intrafamiliar de competencia del Juzgado de
Familia; y
2.- Violencia Intrafamiliar constitutiva de delito.
La citada Ley de Violencia Intrafamiliar, regula las normas
sustantivas y la Ley 19.968 sobre Tribunales de Familia en su Párrafo II,
art.81 y Ss., regula el Procedimiento aplicable indicado como especial.
CLASIFICACIÓN.
1.- VIOLENCIA DE COMPETENCIA DEL JUZGADO DE
FAMILIA.
CONCEPTO VIF.
Será constitutivo de violencia intrafamiliar todo maltrato que
afecte la vida o la integridad física o psíquica de quien tenga o haya
tenido la calidad de cónyuge del ofensor o una relación de convivencia
con él; o sea pariente por consanguinidad o por afinidad en toda la
línea recta o en la colateral hasta el tercer grado inclusive, del ofensor
o de su cónyuge o de su actual conviviente.
También habrá violencia intrafamiliar cuando la conducta
referida en el inciso precedente ocurra entre los padres de un hijo
común, o recaiga sobre persona menor de edad, adulto mayor o
discapacitada que se encuentre bajo el cuidado o dependencia de
cualquiera de los integrantes del grupo familiar” (Art.5 Ley 20.066).
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REQUISITOS.
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JORGE CORSI, la define como: Todas las formas de abuso que tiene lugar entre los miembros de la familia,
entendiendo abuso por la acción u omisión que ocasiona daño físico y/o psicológico a otro miembro de la familia”.
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Para que se de la violencia intrafamiliar, son necesarios los
siguientes requisitos COPULATIVOS:
1.- Que, el ofensor esté en relación de parentesco o
cercanía que señala la ley con la víctima. Estos están señalados en
el propio art.5 citado, por lo que deberá estarse a las personas
taxativamente enumeradas.
2.- Que, haya habido maltrato. Para que pueda analizarse si
existe o no maltrato y si éste constituye o no un caso de violencia
intrafamiliar, quien denuncia debe indicar cuales hechos constituyen
ese maltrato de que aduce ser objeto, precisando en qué consisten,
cuándo ocurrieron, y si se ha denunciado haber sido insultado o
garabateada, debe indicarse qué se le dijo.
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,
3.- Que, dicho maltrato afecte la vida o la integridad, física
o psíquica de la víctima. Este maltrato puede ser: físico: actos que
atenten o agreden el cuerpo de la persona tales como empujones,
bofetadas, golpes de puño, golpes de pies, etc.; psicológico: actitudes
que tienen por objeto causar temor, intimidar y controlar las
conductas, sentimientos y pensamientos de la persona a quien se está
agrediendo como las descalificaciones, insultos, control, etc.; sexual:
imposición de actos de carácter sexual contra la voluntad de la otra
persona; económico: no cubrir las necesidades básicas de la persona y
ejercer control a través de recursos económicos.
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El objeto del juicio
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I.- ALCANCE EN CUANTO A LOS SUJETOS RESPECTO DE LOS CUALES SE PUEDE DAR EL MALTRATO.Las Cortes
han ido precisando los sujetos respecto de los cuales se puede dar el maltrato. Así se ha resuelto que el concepto de
violencia intrafamiliar dice relación con situaciones de abuso de poder o maltrato, físico o psíquico, de un miembro de
la familia sobre otro, la que puede m anifestarse como maltrato físico, psicológico, sexual y económico. En este
contexto puede concluirse que la calidad de víctima y de victimarios de este tipo de actos, sólo puede darse respecto de
personas que han tenido una vinculación especial, marcada por una relación de familia asociada a una vida conyugal o
de convivencia y por el parentesco que la ley determina o por la circunstancia de encontrarse bajo el cuidado de un
integrante de un grupo familiar. Así las cosas, la conducta atribuida a la denunciada no puede ser calificada como un
acto de violencia intrafamiliar, asignándosele a su respecto la calidad de victimaria, junt o con el cónyuge de la
denunciante, actual conviviente de la primera, desde que la misma no tiene una vinculación de la naturaleza que se
requiere, conforme se ha señalado en el motivo precedente con la afectada, no encontrándose en ninguna de las
hipótesis que contempla la ley para estos efectos (Corte Suprema, Cuarta Sala, 7 de septiembre de 2009, Rol 4013-
2009).
También se ha fallado que respecto de personas del mismo sexo que conviven también se pueden dar actos de de
violencia intrafamiliar. En efecto, el artículo 5° de la Ley de Violencia Intrafamiliar expresa que se entiende por
violencia intrafamiliar todo maltrato que afecte la vida o la integridad física o psíquica de quien tenga o haya tenido la
calidad de cónyuge del ofensor o una relación de convivencia con él, o sea pariente por consanguinidad o por afinidad
en toda la línea recta o en la colateral hasta el tercer grado inclusive, del ofensor o de su cónyuge o de su actual
conviviente. Y agrega que también habrá violencia intrafamiliar, cuando la conducta referida ocurra entre los padres de
un hijo común, o recaiga sobre persona menor de edad o discapacitada que se encuentre bajo el cuidado o dependencia
de cualquiera de los integrantes del grupo familiar. La Corte concluye que la sentencia se encuentra ajustada a derecho,
en cuanto a que el concepto de conviviente incluye en forma extensiva, a aquél unido a otro en una relación de
convivencia homosexual, a quien se considera, además, como integrante del grupo familiar (Corte de Apelaciones de
La Serena, 8 de enero de 2007, Rol 373-2006).

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