Sentencia Nº T-423-2019 de Juzgado de Letras del Trabajo de Concepción, 21-10-2020 - Jurisprudencia - VLEX 853318897

Sentencia Nº T-423-2019 de Juzgado de Letras del Trabajo de Concepción, 21-10-2020

EmisorJuzgado de Letras del Trabajo de Concepción
Ruc19-4-0217347-8
Fecha21 Octubre 2020
RitT-423-2019

Concepción, veintiuno de octubre de dos mil veinte.

ANTECEDENTES DE HECHO DE LA CAUSA RIT T-423-2020:

  1. ALEGACIONES Y PETICIONES DE LA DEMANDANTE

Comparece en esta causa doña ELIZABETH PATRICIA FIERRO BALBOA, cesante, domiciliada en O’Higgins 650 oficina 304, quien denuncia de tutela por vulneración de derechos fundamentales con ocasión del despido en contra de BANCO DE CHILE, sociedad del giro bancario, representada por don JEAN JACQUES MONTAGNON, ignora profesión u oficio, todos con domicilio en Concepción, O’Higgins N° 598, fundada en que el 15 de mayo del año 2007 fue contratada indefinidamente, bajo vínculo de subordinación y dependencia, por el Banco para terminar desempeñando el cargo de Ejecutiva de Inversiones de la oficina de San Pedro de la Paz, al momento de su despido, con una jornada ordinaria de trabajo de 45 horas semanales, distribuidas de lunes a viernes en los siguientes horarios: A) Lunes a Jueves entre as 08:45 y las 17.56 horas. B) Viernes entre las 08:45 y las 17:01 horas y una remuneración mensual fija de $2.356.392.

Señala que en el año 2016 despiden a una ejecutiva de inversiones en la sucursal bancaria de San Pedro de la Paz, llevándola como su reemplazo provisorio, hasta que al final la cambiaron a ese puesto definitivamente, limpiando dicha cartera y ganándose la confianza de los clientes, de sus jefes y colegas. Sin embargo, cuando asume como de jefe de gestión provisorio don Herman Oliva, en reemplazo de don Víctor Mellado, con licencia médica, en mesón quedo asumiendo funciones el cajero Felipe Torres, funcionario con una trayectoria de 6 años en el Banco, en caja quedó don Pablo Espinoza, quien llevaba cerca de 8 meses en el Banco, siendo éste último quien la supervisa.

Agrega que no existe un procedimiento de Registro y Control de F.N.V o a ella nunca se le capacitó en esos temas ni se le entregó dicho procedimiento. En la práctica, era el área de operaciones del Banco la encargada de llevar su normativa al pie de la letra y establecer los filtros para que los negocios u operaciones del área comercial se realizaran tal cual lo dicta la normativa. Ello solo se aprendía con la práctica, por eso el que se quedaran valorados en su estación de trabajo no era algo inusual, ya que era una práctica habitual aprobada por el área de operaciones -procurando siempre que éstos quedasen bajo llave-. Por eso, dejar los valorados en su estación bajo llaves, hasta la fecha del despido, jamás fue una falta grave a su contrato de trabajo. Muchas veces, su colega Pablo no estaba o faltaba y le tenía que preguntar a don Herman o don Felipe si a ellos debía entregarles los mencionados valorados, ante lo cual ellos respondían que no había problema, que se los dejara ella y que los entregara el día siguiente. Sólo después de los hechos que motivaron su despido se remitió un correo dando sugerencias (no obligatorias tampoco) de cómo se debía proceder. Hasta antes de ese correo, la revisión de parte de los encargados de operaciones no era diaria sino que muchas veces se demoraban hasta 3 días en realizarse.

Señala que ella siempre dejó guardados los valorados en su cajón con llave, cosa que se demuestra en las grabaciones del día de los hechos supuestamente justificativos de su despido, nunca dejaba ni dejó, menos ese día, los valorados en la mesa. Los utilizo, los ocupo y se guardan bajo llave. Ella entrego sus cierres, siendo ese el primer filtro, pero por sobre ella están los verdaderos encargados y responsables de ver estos temas. En efecto, Pablo Espinoza revisa sus cierres, y ese es el segundo filtro. Finalmente, Herman Oliva; revisa nuevamente y "da el ok”, verificando que todo esté bien, siendo él el "tercer filtro”.

Explica que el miércoles 29 de mayo de 2019, don Pablo Espinoza quien era el encargado de revisar diariamente su cierre, se retiró temprano de sus funciones, diciéndole, ante su pregunta, que dejara para mañana su cierre. Por lo tanto, él no recibió ese día los valorados ni tampoco revisó su cierre. Don Herman, el tercer filtro, tampoco. Reitera, esto es una práctica habitual. Así fue como, cotidianamente, dejó los valorados con llave en su cajón.

El jueves 30 de mayo se enfermó de fiebre, pero fue a trabajar y se retiró temprano, revisando Pablo Espinoza en su puesto los valorados solo contándolos.

El viernes 31 de mayo de 2019 Pablo le solicitó que entregara su cierre y valorados, por lo que terminó de realizar su cierre (labor que había quedado pendiente por irse a la casa temprano el día anterior producto de su enfermedad) y se los entregó. Pablo los tomó y los dejó apartados junto a otros documentos en cubículo de caja anexa que se encontraba sin atención a público. Al rato Pablo le volvió a solicitar que le entregara el cierre con los papeles que dejó apartados, a lo que le respondió que ya se los había llevado. Luego don Herman le dijo lo mismo, entregándole la misma respuesta. Después le preguntó directamente a Pablo que sucedía con los documentos, y le respondió que encontró todo menos los valorados. Cabe destacar que los valorados extraviados eran 10.

Señala que los valorados son documentos internos del Banco que para cobrarlos deben unirse varios ítems y sólo cobrables en el Banco de Chile. Estos valorados cuentan con las siguientes características: a) Fecha de vencimiento; b) Llave del producto; c) CI del titular; d) Huella del titular; e) Si se llevasen a otro Banco deben ser transformados en vale vista; f) Se acompañará imagen de los formularios donde en el reverso se expresa que se trata de un depósito a plazo; g) Además cuentan con folios y se pueden bloquear. En efecto así se hizo de modo que no hay ningún perjuicio, ya que con ese documento no puedo cobrar dinero a menos que lo falsificara y se coludiera al menos con 2 estamentos que estaban sobre ella, entre otras cosas.

El lunes llegó a su trabajo como de costumbre, conversó con Herman y le comenta que los valorados están bloqueados. Desde aquí en adelante siempre se le comenzó a tratar como si ella fuese la culpable de haber perdido los valorados. Tanto es así que descaradamente el propio Pablo, quien había perdido los valorados le dice: - "Ely, perdiste los valorados”, a lo que hizo presente que ella no había sido, sino que él. Luego hubo una reunión en el sector mesón, con Yoyce Badilla y operaciones, donde les llamó la atención a todos los funcionarios puesto que antes de averiguar bien que había sucedido ellos ya la habían culpado, defendiéndose entre ellos como departamento y descartando a priori cualquier posibilidad de participación en la pérdida de dichos documentos, negando de esta manera que habían sido ellos.

Varios días después, se presentó muy temprano en la oficina el Sr. Bruno Ghio, quien es Jefe Zonal de Operaciones y conversó con ella, siempre dando por sentado que a se le habían perdido, y le insistió que buscara en su estación de trabajo y que le enviara un correo electrónico, informando si los había encontrado para cerrar este tema. Su jefe directo Joyce Badilla también le pidió que buscara nuevamente en su puesto de trabajo por si se quedaron por ahí y si no aparecían informara que no estaban. Cosa que realizó en ese momento, informando al tenor de lo que le pidió su jefe, ya que Joyce le dijo que no era grave y así se cerraba el tema. Su jefa, Yoyce Badilla, también envía un correo señalando su versión de los hechos y que además había conversado con ella de la situación de autos. Finalmente, ella la llama a su oficina a reunión y le dice que esto no se puede volver a repetir y que afortunadamente ninguna persona recibiría carta de amonestación, ya que no había perjuicio para el banco y que los documentos era imposible cobrarlos, por lo que se quedó tranquila.

Destaca, además, que nadie la llamó de Contraloría o Fiscalía del Banco para iniciar algún procedimiento sumario en su contra. Su experiencia en el Banco le demuestra que éste es el conducto regular cuando a los funcionarios los acusan de una falta grave y tampoco le hicieron llenar ningún tipo de declaración, ni se le solicitó entrevista con los funcionarios a cargo de este tipo de investigaciones. Ni siquiera se le entregó carta de amonestación. Tanto así que el día lunes le entregan un nuevo talonario de documentos valorados. Esto quiere decir que se realizó una investigación a sus espaldas, sin que ella pudiera participar y defenderse, lo que atenta contra su derecho a un debido proceso. Además, nunca se le comunicó el resultado de la investigación seguida en su contra.

Señala que, ante esta situación injusta e infamante para su persona la siguiente inquietud: Si esta falta era tan grave como el Banco asegura al momento de despedirla: ¿Por qué no la despidieron inmediatamente y esperaron casi 2 meses?; ¿Por qué no se investigó y se sancionó con despido a ninguno de los hombres involucrados? Porque es cierto, si la única que cometió un error acá supuestamente fue ella ¿Por qué entonces amonestaron a Pablo Espinoza si supuestamente él no fue quien perdió los documentos? -y fue el último funcionario que los tuvo en su poder. Él no le dijo en el momento de la entrega de los documentos que faltaban esos valorados. En efecto, el protocolo señala que deben bloquear las cuentas en el mismo día. Asimismo, seguía con las llaves que permitían el ingreso a la sucursal.

Por otro lado señala que la sucursal de San Pedro de La Paz se fusionaría con la sucursal San Pedro del Valle, donde en el minuto de su despido aún no se sabía cuándo llegarían y quien en...

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