Sentencia Nº O-328-2019 de Juzgado de Letras del Trabajo de Copiapó, 20-10-2020 - Jurisprudencia - VLEX 853319119

Sentencia Nº O-328-2019 de Juzgado de Letras del Trabajo de Copiapó, 20-10-2020

EmisorJuzgado de Letras del Trabajo de Copiapó
MateriaReajustes e intereses

PROCEDIMIENTO DE APLICACIÓN GENERAL

MATERIA: DECLARACION DE EXISTENCIA DE LA RELACIÓN LABORAL, NULIDAD DEL DESPIDO Y COBRO DE PRESTACIONES LABORALES

DEMANDANTE: CRISTIAN ESTEBAN LÓPEZ VERA.

ABOGADO DEMANDANTE: FRANCISCO CARRASCO MATAS.

DEMANDADA: ILUSTRE MUNICIPALIDAD DE COPIAPÓ.

ABOGADA DEMANDADA: MARÍA VICTORIA CATALÁN LARA.

RUC 19-4-0236863-5

RIT O-328-2019/

Copiapó, veinte de octubre de dos mil veinte.

VISTOS OIDO Y CONSIDERANDO:

PRIMERO: Ante este Juzgado de Letras del Trabajo de Copiapó, se inició causa RIT O-328-2019, RUC 19-4-0236863-5, por presentación del abogado don FRANCISCO JAVIER CARRASCO MATAS, chileno, casado, cédula de Identidad N°17.195.379-0, domiciliado en calle Colipí N°484, Oficina 503, Copiapó, en representación de don CRISTIAN ESTEBAN LOPEZ VERA, chileno, soltero, psicólogo, cédula de Identidad N°16.833.896-1, del mismo domicilio, deduce demanda por Declaración de Existencia de la Relación Laboral, Nulidad del Despido y Cobro de Prestaciones Laborales en contra de ILUSTRE MUNICIPALIDAD DE COPIAPO, Rut 69.030.200-4, representado para estos efectos por el alcalde señor MARCOS LOPEZ RIVERA, chileno, funcionario público, de quien señala desconocer cédula de Identidad, ambos domiciliados en calle Chacabuco N°857, Copiapó.

SEGUNDO: En primer lugar, el actor afirma la existencia de una relación laboral, indicando que fue contratado el 1 de abril de 2019 por la demandada, pactándose las siguientes cláusulas: 1. Función: Se le contrató para ejercer la labor de Psicólogo Dupla Piscosocial., en el marco del convenio de continuidad transferencia y ejecución del programa denominado "Centro de Hombres HEPVA", describiéndose detalladamente cada una de sus tareas, entre las cuales se encontraban los procesos de evaluación de los sujetos, el diseño "sesión a sesión" de estrategias motivacionales, la co-construcción de un plan de cambio personal, de intervención individual de cada uno de los sujetos, las labores de reencuadre de cada usuario en conjunto con el trabajador social del programa, la evaluación de intervenciones grupales, la realización de informes de evaluación, informes judiciales e informes de egresos de los grupos, el seguimiento de los hombres que egresan (de forma telefónica y presencial), y la participación de acciones de difusión y sensibilización del centro para HEPVA, con contenido que informen del centro, de Masculinidades y de Violencia contra la Mujer, entre otras labores, dando ello cuenta que el trabajador ejercía labores habituales, permanentes y constantes de cualquier psicólogo que trabaje para un fin como la “re-educación” de hombres, en el contexto de un programa creado y diseñado para tales efectos. Destaca que en el contrato se señaló que el trabajador debía cumplir sus funciones, de acuerdo con las orientaciones emanadas de la Dirección de Desarrollo Comunitario. Con una remuneración líquida de $900.000, es decir, $1.000.000 bruto (menos el descuento del 10), de pago mensual, afirmando esta última cifra como base de cálculo de prestaciones e indemnizaciones que pide; agregando que la periodicidad de pago es mensual, lo que constituye otro elemento que lleva a catalogar la vinculación como laboral, al conectarse con lo indicado en el Código del Trabajo; en cuanto a su vigencia se señaló sería a plazo y se extendería hasta el 31 de diciembre de 2019, manifestando que le llama poderosamente la atención en cuanto indica “o hasta que sean necesarios sus servicios”, la que evidentemente -a su parecer- a la luz de una relación laboral es una cláusula que se tiene por no escrita, en la medida que como sabemos, el despido incausado (salvo casos excepcionales como el desahucio de gerentes) en nuestra legislación no procede. Por otra parte, alude al punto sexto que establece “reserva de derechos” que efectúa la Municipalidad, para poner término al contrato en caso de incumplimiento de obligaciones del trabajador (aunque lo denomina prestador), como asimismo en los casos que, a juicio del Municipio sea necesario prescindir de sus servicios, lo que es -en su estimación- criticable y objetable por los mismo motivos y se debe tener por no escrito, ello en la medida que al declararse la relación laboral, no es aplicable aquello. Cita otros pactos en los que sostiene se revela la inequívoca existencia de relación laboral; la prestación de funciones bajo el mando del “Jefe Superior del Servicio”, da cuenta inequívoca de subordinación jerárquica; en caso de ejercer ocasionalmente fuera del radio comunal, regional o nacional, se otorgarían beneficios de viáticos, pasajes y gastos de movilización bajo “iguales condiciones a los funcionarios regidos por la ley 18883); el pacto de otorgamiento al prestador del beneficio de aguinaldo de Fiestas Patrias y Navidad; el derecho de ausentarse por licencias médicas debidamente cursadas por quien corresponde. Resalta el contenido de la cláusula novena “Respeto a ausentarse por 15 días hábiles, con derecho al pago de los honorarios por el mismo periodo, en caso de cumplir un año de prestación de servicios (Solo aquellas regiones que conforme a la ley tengan una ampliación de 5 días de feriado)", lo que afirma constituye una definición de feriado legal, (incluso indica la palabra FERIADO sin darse cuenta), por lo que el feriado, es decir, sus vacaciones se encuentran reconocidas, con derecho a remuneración, lo cual es propio, exclusivo y excluyente de un Contrato de Trabajo. En este caso incluso, se agregan 20 días adicionales, bajo los mismos términos y con los mismos fines, teniendo el actor derecho a ausentarse 35 días al año, estando garantizada su remuneración. Menciona, asimismo, el pacto de respeto y garantía de derechos pre y post natal, lo que afirma es una evidencia irrefutable del real sentido e intención que esconde el contrato, ser un contrato de trabajo disfrazado, acuerdo en el que se repite en dos ocasiones “expresa constancia” de no ser un contrato de trabajo, sin embargo, por principio de primacía de la realidad, protección y del carácter de orden público que rige estas materias es irrelevante declaraciones de este tipo, añade que tratándose de municipales contratados a honorarios hoy no existe prácticamente discusión jurisprudencial en contrario. Señala que el demandante señor López debía asistir de lunes a viernes al programa, tenía un horario definido y registraba su asistencia en un libro especialmente determinado al efecto, contando con un lugar de trabajo de uso exclusivo, aseverando que el actor junto a otros profesionales eran una planta de trabajadores que prestaban servicios de manera ordenada, sistematizada y bajo vínculo de superiores jerárquicos que revisaban su trabajo, les daban órdenes y debían ser reportados, siendo la mayor autoridad en ese orden el alcalde. Enfatiza que las órdenes recibidas para ejercer sus funciones eran periódicas, existían reuniones y coordinaciones de trabajo prácticamente todos los días, siendo relevante que su labor de psicólogo encargado de reeducar los usuarios era parte principal de los objetivos del programa, resocializar y reeducar a personas que han ejercido violencia en contra de sus familias. Añade en este punto que, el vínculo del caso tiene naturaleza laboral que incluso el señor López Vera hizo uso de licencias médicas durante esta relación laboral, lo que evidentemente no opera en los contratos a honorarios, por ser ilógico considerar que un prestador de servicios, contratado para un fin específico, en el área del derecho civil, pueda excusarse de ejercer sus funciones por encontrarse con licencia médica y la otra parte del contrato quede obligada a pagar por un servicio que no recibió. En cuanto a su afirmación que en la especie existía una relación laboral, alude a las constantes órdenes de trabajo: verbales y escritas recibidas por el actor, el sistema organizacional del servicio, jerarquías y dinámicas de trabajo. En cuanto a la normativa de las leyes 18.834 y 18.883, estatutos administrativo y administrativo para funcionarios municipales, respectivamente, autoriza un modo de contratación especial y excepcional, HONORARIOS (dista de la contratación de planta y a contrata), que la ley en su onceavo artículo indica “las personas contratadas a honorarios se regirán por las reglas que establezca el respectivo contrato y no les serán aplicables las disposiciones de este Estatuto.”, avizorando como el inconveniente de aplicar esta modalidad a un trabajador como el actor se cierne en torno que tal forma de contrato solo es aplicable para labores accidentales, quedando expresamente prohibido de modo artificial se contrate para desarrollar labores habituales para el órgano administrativo, a través de servicios permanentes y sujetos a los elementos de una relación laboral. Se constituye así un vínculo de subordinación y dependencia y le son plenamente aplicables todas las normas del Derecho del Trabajo, lo que hoy constituye un criterio jurisprudencia univoco, en orden a verificarse labores del prestador de servicios deban ser accidentales y temporales, de lo contrario, se declara inequívocamente la relación laboral, tutelando y protegiendo a la parte débil de la convención, recogiendo el artículo 10 del Código del Trabajo debe aplicarse siempre para aquellos casos donde exista un vínculo laboral entre una persona natural y de la Administración, reafirmando la calidad de estatuto laboral común y supletorio del Código, sumando a ello los principios de primacía de la realidad y protección que el mismo...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR