Proyecto de Ley Num. 12043-05 de C. Diputados, de 23 de Agosto de 2018 (Moderniza la legislación tributaria) - Proyectos de Ley - Iniciativas legislativas - VLEX 815106713

Proyecto de Ley Num. 12043-05 de C. Diputados, de 23 de Agosto de 2018 (Moderniza la legislación tributaria)

Número de expediente12043-05
Fecha de última tramitación 2 de Octubre de 2019
Fecha de apertura23 de Agosto de 2018
Situación actualSegundo trámite constitucional (Senado)
Cámara de origenC. Diputados
EtapaEn tramitación
Tipo de proyectoProyecto de Ley

MENSAJE DE S.E. EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA CON EL QUE INICIA EL PROYECTO DE LEY QUE MODERNIZA LA LEGISLACIÓN TRIBUTARIA.

Santiago, 23 de agosto de 2018.

MENSAJE N° 107-366/

Honorable Cámara de Diputados:

A S.E. LA

PRESIDENTA

DE LA H.

CÁMARA DE

DIPUTADOS.

Tengo el honor de someter a su consideración el siguiente proyecto de ley que moderniza la legislación tributaria.

  1. FUNDAMENTOS DE LA INICIATIVA.

    1. Modernización tributaria: una mirada de futuro para un Chile que busca el desarrollo integral, sustentable e inclusivo, con reglas claras y certeras.

      Desde el retorno a la Democracia, hasta hoy, Chile ha vivido un exitoso período en términos de desarrollo económico, social y político. De haber sido una de las naciones de menor ingreso per cápita en América Latina, actualmente se ubica en los primeros lugares, sobrepasando a países que históricamente habían estado muy por sobre nosotros en términos de desarrollo económico y social.

      Sin embargo, todavía quedan importantes desafíos por superar. Si bien los indicadores de pobreza han disminuido notoriamente, aún es necesario seguir avanzando en reducir la pobreza y las desigualdades y en aumentar la igualdad de oportunidades. También es necesario avanzar hacia un desarrollo que considere al medio ambiente y que respete a las diversas comunidades que conviven en nuestra nación.

      En definitiva, Chile tiene hoy la oportunidad histórica de dar un salto hacia un desarrollo integral, sustentable e inclusivo. Integral en el sentido de que no solo se suscriba al ámbito económico, sino que también considere aquellas áreas fundamentales para el desarrollo humano, como la cultura, las artes, la recreación y la vida en comunidad. Sustentable en lograr un desarrollo de largo plazo que sea amigable con el medio ambiente. Inclusivo en considerar a todos los chilenos sin excepción, de manera de que todos nos beneficiemos de un país que progresa.

      Sin embargo, el camino a este desarrollo que todos anhelamos, no está asegurado. Para alcanzarlo es fundamental, entre otros elementos, lograr y mantener una tasa de crecimiento económico alta y sostenida en el tiempo, que permita mantener y crear más empleos de calidad, así como asegurar los niveles de recaudación tributaria necesarios para solventar los gastos e inversiones que debe realizar el Estado.

      Lamentablemente, el vigor y fortaleza de la economía chilena se deterioró durante los últimos años, por una serie de factores. Uno de ellos fue el cambio tributario que se llevó a cabo hace pocos años, el cual aumentó significativamente la carga tributaria de las empresas, generó mayor incertidumbre jurídica, complejizó las normas tributarias y redujo los incentivos al ahorro y a la inversión. En efecto, la inversión muestra caídas consecutivas en los últimos cuatro años, reflejando una pérdida importante de confianza por parte de los inversionistas, tanto nacionales como extranjeros. Cabe mencionar que nunca antes en la historia económica de Chile, desde que se tienen registros, se había observado una caída en la inversión por cuatro años consecutivos.

      Hace pocos días se publicó la encuesta de caracterización socioeconómica nacional (“Encuesta Casen”) del Ministerio de Desarrollo Social, que midió la evolución de la pobreza y la distribución del ingreso entre los años 2015 y 2017. Los resultados de esta encuesta evidenciaron principalmente tres cosas. Primero, que la pobreza medida por ingresos bajó, pero el ritmo de caída de la pobreza se está desacelerando en el país. Segundo, que la pobreza multidimensional se estancó, principalmente por graves debilidades en el campo de la creación de empleos, las pensiones, los servicios sociales y la seguridad ciudadana. Y tercero, que la distribución del ingreso empeoró durante este período.

      Es por ello que nuestro Gobierno ha elaborado este proyecto de ley que moderniza el sistema tributario, que permitirá avanzar hacia un sistema más moderno, más simple y más equitativo, que promueva la innovación y el emprendimiento, con un marco legal más preciso, cimentado en base al principio de legalidad tributaria. Un proyecto que incentiva el ahorro y la inversión, factores fundamentales para mantener un elevado crecimiento económico en el mediano y largo plazo, único camino para alcanzar el desarrollo y asegurar la creación de más empleos de calidad. A su vez, este proyecto de modernización otorgará mayor simpleza y certeza jurídica a los contribuyentes, reduciendo la burocracia, los altísimos costos de cumplimiento, los espacios de arbitrariedad y discrecionalidad que hoy día tiene nuestro sistema tributario y que afecta especialmente a las pequeñas, medianas y micro empresas.

      Adicionalmente, en la preparación de este proyecto hemos considerado especialmente relevante escuchar la voz de la ciudadanía. Para lo anterior, creamos un sitio web de público acceso donde la ciudadanía podía aportar con ideas para la modernización del sistema tributario. Es importante destacar que muchas de estas ideas se encuentran recogidas en este proyecto de ley.

      Es importante recalcar que este proyecto de ley no pretende reducir el nivel de recaudación existente a la fecha, ni tampoco modificar las actuales tasas de tributación que pagan las empresas y las personas.

      Tenemos una oportunidad única de modernizar nuestro sistema tributario, incorporando las mejores prácticas a nivel internacional, así como hacernos cargo de los desafíos y particularidades que en materia tributaria implican los avances tecnológicos, tales como la economía digital y colaborativa, que en general han dejado obsoletos los sistemas tributarios tradicionales. No es casual que una publicación reciente de una de las revistas más prestigiadas internacionalmente del mundo justamente haya realizado un diagnóstico sobre la obsolescencia de los sistemas tributarios mundiales (The Economist, agosto de 2018: “Overhaul tax for the 21st century”).

      Ahora bien, la oportunidad que tiene nuestro país de dar un salto al desarrollo integral requiere sin demora de la voluntad y compromiso de todas las fuerzas políticas y sociales que la componen.

      Para que mantengamos la reciente recuperación del crecimiento y la creación de empleos no sólo es necesario haber recobrado la confianza y mejorado las expectativas económicas, sino que también requerimos liderar cambios legales y administrativos urgentes que hoy nos impiden avanzar más rápido.

      Nuestra legislación tributaria debe estar a la atura de este desafío y ser capaz de construir, en el marco del Estado de Derecho, un sistema tributario que pueda proyectarse en el tiempo y acoger los necesarios y legítimos desafíos de nuestra economía, que para crecer y potenciarse requiere de un diseño tributario cuyos pilares debieran ser a nuestro juicio los que pasamos a describir.

    2. Principios en los que se funda e inspira el proyecto de ley de Modernización Tributaria.

      Los principios generales sobre los cuales se cimienta el proyecto de ley de Modernización Tributaria que nuestro Gobierno somete a la aprobación del Congreso Nacional son los siguientes:

      1. Equidad y justicia en la distribución de los tributos.

        Las normas tributarias deben converger en todo momento a la búsqueda de la equidad, lo que significa que contribuyentes de similares características deben ser tratados de manera similar. Los contribuyentes deben percibir que cada uno tributa de acuerdo a sus capacidades - sin que sea admisible la elusión o la evasión- así como que el fisco cobra a cada uno exclusivamente lo que corresponde. Debemos avanzar en equidad horizontal, de manera que un mismo tipo de rentas tenga una tributación igual, sin que el sistema tributario arbitre a favor de unas u otras, ni discrimen por el lugar de residencia del contribuyente.

        Al mismo tiempo, nuestro sistema tributario debe generar la firme convicción y otorgar las garantías necesarias para que en el caso de que exista un contribuyente vulnerado en sus derechos, sea asistido judicialmente en aquellos casos en que la ley lo establezca.

        Creemos también que el sistema tributario puede y debe contribuir a generar conductas socialmente virtuosas. Hay normas tributarias que incluso sin un mayor impacto en recaudación pueden influir en generar un círculo virtuoso, como lo son los incentivos que se pueden generar para evitar la destrucción de bienes de uso o consumo, que bajo otras circunstancias, por ser inviables en la comercialización, terminan siendo destruidos.

        Para cumplir este objetivo, establecemos un sistema de tributación único, totalmente integrado, en que los propietarios tributan en base a retiros efectivos. Las micro, pequeñas y medianas empresas (“Pymes”) se regirán por el mismo sistema pero con adecuaciones a su realidad particular.

        Para contribuir a una economía que genere un circulo virtuoso y sustentable se establece una normativa de donaciones y entrega de productos más moderna, más simple y realista.

      2. Simplicidad de las normas y procesos tributarios.

        La simplicidad del sistema tributario debe permitir una adecuada comprensión y aplicación del mismo, lo que implica contar con reglas claras y asequibles en su comprensión, su contenido y espíritu por todos los contribuyentes y no solo para quienes pueden contar con asesorías especializadas. De esta forma, se deben minimizar los costos de la administración del sistema y del cumplimiento del mismo por parte de los contribuyentes, que son en definitiva sus usuarios. Además, su simplicidad debe permitir y valorar el emprendimiento, la creación de empleos y la innovación, de modo de hacer más accesibles los trámites operativos con un solo sistema tributario base para todos, con los mismos principios y características.

        Por su parte, los procesos de fiscalización llevados a cabo por el Servicio de Impuestos Internos (“Servicio”) deben tener objetivos claros y definidos a priori. El contribuyente debe saber por qué y para qué lo fiscalizan, cuánto tiempo demora una fiscalización y cómo se pone término a un proceso. Debe...

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