Mascarillas y piquetes en Ingeniero White. La conflictividad social asociada a la problemática medioambiental de las empresas petroquímicas durante el año 2000
| Páginas | 105-126 |
| Fecha | 01 Enero 2014 |
| Fecha de publicación | 01 Enero 2014 |
| Autor | Pablo Becher,Germán Klappenbach |
| Materia | Ciencias sociales |
──Revista nuestrAmérica, ISSN 0719-3092, Vol. 3, N°3, enero-junio, 2014──
105
contacto@revistanuestramerica.cl
Mascarillas y piquetes en Ingeniero White. La conflictividad social
asociada a la problemática medioambiental de las empresas
petroquímicas durante el año 2000
Pablo Ariel Becher64 y Germán Klappenbach65
pp. 105-126
Resumen: El presente artículo de investigación pretende analizar la conflictividad social provocada
por el escape de gases tóxicos de empresas petroquímicas, localizadas en cercanías de la localidad
de Ingeniero White, en el año 2000. Los reclamos generalizados en torno la salud, el trabajo y el medio
ambiente provocaron una politización aguda de la situación entre diversos actores sociales. La lucha
política de los vecinos de White implicó la puesta en consideración de diversas modalidades de
protesta social, demostrando formas de organización y una serie de respuestas sectoriales de parte
del poder político y económico.
Palabras claves: conflictividad social, empresas petroquímicas, organizaciones políticas, Ecología
Política.
Abstract: This research article tries to analyze social conflicts caused by the escape of toxic gases from
petrochemical companies located around the town of Ingeniero White, in 2000. The generalized
complaints around health, job and the environment caused an acute politicization of the situation
among different social actors. The political struggle of residents from White implied to consider various
modalities of social protest, showing organization forms and a series of sectoral responses from the
political and economical power.
Key words: social conflict, petrochemical companies, political organizations, political ecology.
64 Profesor y Licenciado en Historia, Maestreando en Sociología, Universidad Nacional del Sur- Colectivo de
Estudios e Investigaciones Sociales (CEISO).
65 Lic. en Administración, Maestreando en Sociología, Universidad Nacional del Sur- Colectivo de Estudios e
Investigaciones Sociales (CEISO).
──Revista nuestrAmérica, ISSN 0719-3092, Vol. 3, N°3, enero-junio, 2014──
106
contacto@revistanuestramerica.cl
1. Introducción
El presente estudio describe y analiza los conflictos sociales suscitados a raíz de dos
accidentes industriales en las plantas petroquímicas de Solvay Indupa y Profertil, que
originaron una serie de escapes de gases cloro-soda y amoníaco, en cercanías de la
localidad de Ingeniero White (Argentina) entre agosto y diciembre del año 2000.
Los procesos de movilización social y reclamo de los habitantes de White implicaron una
variedad de formas de manifestación social, lo que se reflejó en modalidades de auto-
organización y una toma de posición frente a las grandes corporaciones y sectores políticos,
en un contexto nacional marcado por el descontento social contra el gobierno de la
Alianza66.
La investigación se enmarca dentro de los estudios sobre movimientos sociales, que abordan
las relaciones específicas entre “entorno natural y sociedad”, imbricados en el análisis de la
problemática del empleo y la conflictividad (Seoane, Taddei y Algranati, 2013). El análisis de
este tipo de movimientos tiene implicancias significativas en discusión acerca de la
confrontación de intereses dentro de la fase actual de acumulación capitalista (Borón, 2004)
La búsqueda de explicaciones científicas sobre la acción colectiva, los debates
contemporáneos y las nuevas demandas sociales generaron un conjunto de investigaciones
sobre las situaciones de movilización social e institucionalización del conflicto. De este modo
aparecieron diversas escuelas que explicaban los comportamientos colectivos como
producto de diversos factores: por un lado en Estados Unidos (EE.UU.) los enfoques teóricos
preocupados por la movilización social han reflexionado básicamente en torno a la noción
de estrategia y de racionalidad como factor explicativo, enfatizando la acción colectiva,
la idea de costo beneficio como factor causal y la estructura de oportunidades políticas
(McAdam, McCarthy & Zald, 1996), mientras que la tradición europea se ha orientado a un
tipo de análisis centrado en la noción de identidad como característica principal para
aprehender a los movimientos sociales (Melucci, 1994), concentrándose en la noción de
movimiento social (Touraine, 1990).
Los problemas en torno a la comprensión y explicación de los llamados "nuevos movimientos
sociales" (Offe, 1985; Melucci, 1994; Tarrow, 1997) resultan temáticas complejas para un
análisis particular y simplista de la realidad social, constituyéndose en elementos teóricos de
polémica y discusión en el ambiente académico y extra-universitario (Millán, 2009). En tal
sentido, las propuestas más críticas rediscuten “lo nuevo” de estos movimientos tratando de
observar ciertas continuidades y características dentro del proceso histórico que los
anteceden. Diversas posturas observan que la intervención y organización en los
movimientos sociales no puede explicarse simplemente por el hecho de que los individuos
sean “impelidos” por factores psicológicos o actitudinales para participar
espontáneamente, sino que tiene relación con la ubicación estructural y la agencia de los
66 Coalición política formada por un sector de la Unión Cívica Radical (UCR) y el Frente para el Socialismo
(Frepaso) que ganó las elecciones presidenciales de 1999 a nivel nacional.
──Revista nuestrAmérica, ISSN 0719-3092, Vol. 3, N°3, enero-junio, 2014──
107
contacto@revistanuestramerica.cl
sujetos en torno a las dimensiones históricas donde se enmarca.
En relación a estos estudios, la estructura teórica de la investigación se encuentra ligada a
la denominada Ecología Política (Alimonda, 2011). El objeto de estudio de la misma implica
el análisis estructural de los aspectos relacionados con la utilización de la naturaleza, así
como el estudio de las múltiples prácticas y representaciones sociales de actores diversos
en relación con su medio. En este sentido el marco teórico permite evaluar los conflictos
socioambientales desde las apropiaciones y significaciones culturales y económicas,
observando las discusiones acerca de los mecanismos de poder y control de dichos sujetos
sociales (Martinez Allier, 2004; Palacio, 2006) 67. Estos conflictos, pueden plantearse en
términos de controversias derivadas de formas diversas, y a veces antagónicas, de
significación discursivas de la naturaleza (Vera Alpuche, 2012). La bienes comunes se
vuelven objeto de dominio de las ciencias y de la producción (Leff, 2006) y en muchos casos
se piensa su degradación y recuperación en términos de costos económicos, bajo el
concepto de externalidades (Galafassi, 2004). El fundamento acerca de las contradicciones
en el proceso de acumulación capitalista -la primera y segunda contradicción- permite
comprender los mecanismos internos y externos de la degradación del actual sistema no
solo contra la naturaleza, sino hacia sí misma (O´Connor, 2001)68.
Siguiendo críticamente el argumento de David Harvey acerca de la acumulación por
desposesión (Harvey, 2003), es posible redefinir algunos de sus conceptos teóricos y
abordarlos desde una perspectiva que integre al proceso de colonialidad. Continuando
con el planteo de Rosa de Luxemburgo, Harvey plantea que el capitalismo se encuentra en
un estadio de desarrollo en el cual utiliza métodos de la acumulación originaria para
mantener el actual sistema de explotación y que sean los países dependientes los que
paguen los costos de la crisis de sobreacumulación. En este sentido aparecen aspectos de
acumulación ligados a las relaciones entre el capital y las formas de producción no
capitalistas, donde cobran relevancia diferentes estrategias como la política neocolonial, el
sistema de empréstitos, la guerra, política intereses privados, violencia, opresión y rapiña.
Harvey reformula algunos de los aspectos citados por Luxemburgo, y define a la
acumulación por desposesión como la utilización de recursos externos y la adquisición de
activos a bajo costo hacia el capitalismo (Noda, 2004). Para Harvey se produce un nuevo
tipo de imperialismo que se produce por la contradicción entre los procesos minúsculos que
se producen dentro de los estados- nación y la lógica territorial de los mismos. Las dificultades
para la acumulación de capitales presionan al poder político a tomar partido por prácticas
67 Un análisis más completo de las discusiones sobre lo ecológico, ambiental y las diferentes posturas puede
verse en el libro de Claudio Vizia (2011) ¿Un Marx verde?, Antropología, ec ología y marxismo.
68 Esta primera contradicción se trata en términos de lo que Marx llamó "contradicción entre la producción
social y la apropiación privada", donde se produce una crisis de la demanda, debido a que el capital intenta
aumentar la tasa de ganancia a través de la reducción de los costos salariales y una mayor explotación del
trabajo. La segunda contradicción sucede cuando el capital implementa estrategias para reducir los costos
de las fuerzas productivas, como la fuerza de trabajo, racionalización de los recursos naturales y utilización
de infraestructura urbana, degradándose las condiciones generales y propiciando una crisis económica del
lado de los mismos costos (O´Connor, 2001).
──Revista nuestrAmérica, ISSN 0719-3092, Vol. 3, N°3, enero-junio, 2014──
108
contacto@revistanuestramerica.cl
imperialistas, muchas veces a favor de empresas multinacionales.
En la etapa del nuevo imperialismo las acciones de resistencia de los nuevos movimientos
sociales se tornan centrales para la lucha del poder territorial, pero relativiza el papel del
movimiento obrero y de las acciones anticapitalistas.
En el ámbito local, desde los medios de comunicación hegemónicos se vinculó la
emergencia del movimiento social ambientalista en Bahía Blanca con las deficiencias
tecnológicas respecto de los controles de seguridad de las empresas petroquímicas. Sin
embargo, estas consideraciones omiten deliberadamente los procesos históricos sociales
relacionadas con la apropiación de la naturaleza y de los bienes comunes (Seoane, 2012)
que durante décadas afectó las relaciones sociales e identitarias de los habitantes de White
y la zona, bajo la idea de un supuesto progreso económico por parte del capital
concentrado.
El contexto social en el cual se encuadran los hechos, tuvo como antesala una crisis
económica agravada considerablemente por la inequitativa distribución del ingreso, un
aumento gradual y significativo de la desocupación, un amplio proceso de privatizaciones
y una creciente movilización popular como consecuencia de la crisis (Azpiazu y Basualdo,
2004).
Los hechos históricos registrados durante el año 2000 en Ingeniero White constituyen un caso
de estudio sobre conflictividad medioambiental en donde se verifican empíricamente
relaciones ecológicas entre diversos actores sociales (funcionarios políticos, organizaciones
sindicales y empresas) y se discuten objetivos y métodos de intervención sobre la utilización
de los bienes comunes.
La estrategia metodológica adoptada combinará los enfoques cualitativos -principalmente
la entrevista semiestructurada (Vasilasachis de Gialdino, 2006)-, con el análisis de fuentes
documentales -periodísticas69, jurídicas- que permitan identificar cuáles fueron las acciones
colectivas que resultaron claves en la dinámica del conflicto y la observación y análisis
empírico de los hechos históricos.
2. Contexto histórico de la comunidad whitense
Ingeniero White se ubica en el partido de Bahía Blanca, a unos once kilómetros de la ciudad
principal, con una población total que asciende a los 10.486 habitantes70. Producto de
diversas transformaciones, el espacio whitense pasó de ser una colonia de antiguos
ferroviarios y pescadores que trabajaban en cercanías al puerto de Ing. White a fines del
siglo XIX (1884-1885) (Cernadas, 2001; Tolcachier, 2004), a una inmensa zona de producción,
69 Se utilizaron periódicos locales, La Nueva Provincia (LNP), Eco Días(ED), Bahía White (1995) y El Whitense
(1996) solicitadas de empresas y documentos de origen jurídico. Los periódicos nacionales como Clarín y La
Nación ocasionalmente especificaron sobre el hecho en breves apartados.
70 Según el censo de población del 2001.
──Revista nuestrAmérica, ISSN 0719-3092, Vol. 3, N°3, enero-junio, 2014──
109
contacto@revistanuestramerica.cl
comercialización y distribución de diversas actividades, ligadas primero a la exportación
cerealera y luego a la de industrias petroquímicas (Gorestein, 1991)71.
Durante la década de 1990, las transformaciones estructurales a nivel económico y social
implicaron la implementación de medidas tendientes a la desregulación, la apertura
comercial, la restructuración del empleo y la privatización, junto a la ampliación del
complejo industrial portuario, que adoptó su configuración actual, como centro neurálgico
a nivel nacional.
La construcción identitaria de los habitantes de Ingeniero White tuvo como uno de los
factores más importantes la pertenencia a un espacio social, histórico y relacional
determinado por las imágenes del puerto, las celebraciones religiosas o comunitarias y en
expresiones sociales referidas a la pesca y el ferrocarril (Bellini, 2000). Sin embargo, en las
últimas décadas las percepciones sociales de la comunidad formadas por la constitución y
ampliación de un polo industrial, sustentado en un discurso de progreso económico, generó
como contrapartida un temor permanente ligado a los peligros de la contaminación e
inseguridad ambiental por el accionar industrial y la pérdida de fuentes laborales
tradicionales (Parga, 2007; Torre, 2007).
3. Las empresas petroquímicas: una perspectiva temporal
Las empresas petroquímicas han jugado un rol protagónico en las políticas de desarrollo
nacional para los diferentes gobiernos desde la década de 1950. Su implantación inicial
obedeció a las estrategias de Industrialización por Sustitución de Importaciones (ISI), con una
fuerte financiación y estímulo estatal, basado en el otorgamiento de subsidios y aliento fiscal
(Chudnovsky y López, 1994). En este sentido predominaba la valorización de recursos
inexplorados por el capital extranjero y el carácter estratégico de contar con una industria
petroquímica doméstica con inversiones y créditos preferenciales (Lopez y Chidiak, 1995),
aunque generando a largo plazo endeudamiento y dependencia económica.
Las inversiones orientadas al sector petroquímico fueron reguladas dentro de un marco legal
que acentuó las medidas promocionales, el suministro de recursos baratos y las exenciones
impositivas (Goreinstein, 1991). La dictadura del General Juan C. Onganía, en 1967, decidió
impulsar la creación de “polos petroquímicos”. La factibilidad de este proyecto fue
aprobada por los intereses de empresas estatales: Dirección General de Fabricaciones
Militares (DGFM) y Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) (Odisio, 2008). Sin embargo, el
proyecto original tuvo un impulso importante de la firma multinacional Dow Chemical que,
a pesar de haber recibido la autorización para iniciar la construcción en 1969 mediante el
71 Su carácter portuario, instalado en un primer momento por el fuerte impulso del capital inglés, presentó a
la localidad como uno de los reductos principales del ramal ferroviario del sur de Buenos Aires, que en la
actualidad continúa conectando las producciones regionales con los mercados externos del sudoeste
bonaerense.
──Revista nuestrAmérica, ISSN 0719-3092, Vol. 3, N°3, enero-junio, 2014──
110
contacto@revistanuestramerica.cl
decreto 6908, se retiró de la iniciativa.
La decisión de la instalar industrias petroquímicas en Bahía Blanca tuvo que ver con
parámetros geoestratégicos significativos: recursos estratégicamente ubicados; confluencia
de líneas de comunicación extensivas a través de tierra, red vial y mar; unión de tres
gasoductos troncales que venían de las cuencas austral y neuquina72; la presencia de
salinas, y una infraestructura portuaria significativa e histórica. Con posterioridad, se
construyó en 1978 un dique de contención de agua (Paso de las Piedras) que permitiría
abastecer al complejo el recurso vital para el enfriamiento de maquinaria, aunque también
utilizado en la ciudad como red de consumo local73. Las significativas exenciones impositivas
que se brindaban a este tipo de empresas, junto a la posibilidad de recurrir a mano de obra
barata al inicio de la construcción, se convirtieron en ventajas comparativas para la
burguesía industrial que se complementaría con un laxo control sobre las seguridad,
mantenimiento e higiene de los mismos.
El 21 de octubre de 1971, enmarcada en la ley 17318, quedaba constituida “Petroquímica
Bahía Blanca, S. A. (PBB)”, como una sociedad anónima con mayoría estatal, aunque se
oficializa su inauguración en julio de 1977, con la dictadura militar (1976- 1983), que tuvo una
intervención decisiva de promoción sectorial.
Posteriormente, la conformación de un mercado oligopólico, reducido a un grupo
minoritario de empresas en su mayoría nacionales con apoyo del capital extranjero,
lideraron la constitución de la industria de bienes intermedios (siderurgia, papel, aluminio,
petroquímica y cemento) como únicos sectores que crecieron en medio de una actividad
industrial en decadencia, orientando los excedentes al mercado internacional. La industria
petroquímica modifica su marco regulatorio permitiendo la participación de distintos tipos
de capital (nacional o extranjero) y se orienta a la conformación de complejos de gran
envergadura.
En 1981, PBB pudo poner en marcha su “cracker” (planta de fraccionamiento de petróleo)
en simultáneo con la planta separadora de Gas del Estado74 y con la de polietileno lineal
de baja densidad de Polisur (Odisio, 2008). La política económica instrumentada por el
gobierno radical de Raúl Alfonsín (1983-1989), dificultada por un proceso inflacionario
72 Estas proveerían al Complejo de Petroquímicas de Bahía Blanca (CPBB) de su insumo básico, el etano
contenido en el gas natural, incorporando a Gas del Estado (GE) a la alianza de empresas estatales.
73 En Bahía Blanca esta ventaja espacial en recursos se complementa notablemente con factores
económicos y políticos: ubicación estratégica portuaria ligada a la racionalidad productiva de la Pampa
Húmeda, concentración de centros financieros, comerciales, escuelas técnicas, establecimientos de dos
universidades (UNS y UTN) y centros de investigación regionales.
74 El complejo petroquímico local utiliza como materia prima básica el gas natural de las cuencas austral y
neuquina a través de los gasoductos Sur, Oeste y Neuba II que confluyen en la localidad de Gral. Cerri. En
este punto, se ubicaba la planta separadora de Gas del Estado, vinculada al complejo por un etanoducto
de 15 km de longitud, en la que se realiza el tratamiento del insumo gasífero. Actualmente el aporte gasífero
para las empresas proviene de Kuwait y es importado por el estado nacional a través de buques re-
gasificadores.
──Revista nuestrAmérica, ISSN 0719-3092, Vol. 3, N°3, enero-junio, 2014──
111
contacto@revistanuestramerica.cl
persistente, fuerte endeudamiento externo, déficit fiscal y una alta movilidad sectorial,
alentó la continuidad y la profundización de las tendencias estructurales gestadas durante
la dictadura militar. Los grupos económicos consolidados en la etapa anterior siguieron
creciendo, diversificando y acentuando su inserción en el mercado mundial al amparo de
los amplios subsidios estatales y exenciones impositivas.
En el contexto económico de los años ‘90, basado en un amplio programa de reformas
estructurales, la importancia de las grandes empresas extranjeras sobre el control de
sectores claves de la economía, el financiamiento y la concentración del capital, agravó la
problemática de la dependencia e intensificó la apropiación de beneficios e intereses
generados en el país por parte del capital extranjero en consonancia con algunos sectores
de la burguesía nacional (Romero, 2009).
En 1991, PBB se desarticuló y vendió a capitales privados, que ya participaban de la
compañía, una parte correspondiente a las empresas satélites con tenencia accionaria
(Petropol, Polisur, Induclor y Monómeros Vinílicos) siguiendo de ese modo la estrategia de
concentración. En medio del fuerte proceso de re-acomodamiento, PBB fue privatizada en
1995 a través de la ley 24045, en concordancia con la política del gobierno menemista
(Gerchunoff y Torre, 1996)75.
Si caracterizamos brevemente a las empresas petroquímicas podemos observar que las
mismas no tienen efectos ínter-sectoriales y propician vínculos comerciales dependientes de
la exportación para lograr incorporarse al mercado. Evidencian una desarticulación con el
aparato productivo local, en la medida que no se continúan los encadenamientos hacia
atrás, mientras que los beneficios promocionales hacia firmas corporativas facilitan una
actividad concentrada y segmentada, agudizando las contradicciones internas locales
(Gorestein, Viego y Burachik, 2006).
En el análisis del impacto directo e indirecto sobre el nivel de empleo debe contemplarse
una implicancia fundamental que refiere a las características intrínsecas funcionales de esta
actividad productiva que hace que las unidades del complejo sean intensivas en capital
con mínimas necesidades en materia de fuerza laboral (excluyendo los primeros períodos
cortoplacistas con fuerte demanda del sector de la construcción) (Odisio, 2012). Un sector
del personal no estable de estas empresas petroquímicas son contratados en forma
terciarizada. En este sentido, se refuerzan vinculaciones con pymes locales en materia de
servicios no transables (limpieza, acondicionamiento, transporte, alquiler, distribución) y de
75 El consorcio integrado por la empresa norteamericana Dow Chemical, la argentina YPF y la japonesa
Itochu, se adjudicó en 1995, el 51% de PBB y el 38 % de Indupa. YPF y Dow negociaron en febrero de 1996 la
venta de Indupa a la empresa belga Solvay. Finalmente, Dow se queda con 70% de Indupa e YPF con el 20%
restante del paquete. Más tarde, Dow buscó desprenderse de Indupa ya que su interés estaba centrado en
la producción de polietileno que se realiza en PBB. En cambio, Solvay buscó quedarse con Indupa para
aumentar 7% su producción de ceniza de soda y 9% la de PVC. La empresas de fertilizantes Profertil dedicada
a la producción de urea granulada, cuyo capital accionario mayoritario pertenece a la española Repsol y
Agrium Inc. de origen canadiense, se instaló en el complejo petroquímico en el año 2000, siendo uno de los
emprendimientos más grande del mundo (Romero, 2009).
──Revista nuestrAmérica, ISSN 0719-3092, Vol. 3, N°3, enero-junio, 2014──
112
contacto@revistanuestramerica.cl
actividades ligadas a la producción indirecta (con la excepción de repuestos y
componentes).
4. Los inicios de las movilizaciones sociales: el estallido social y piquetazo
El 20 de agosto del 2000 se produce un escape de cloro en Solvay-Indupa, una de las plantas
del complejo petroquímico en Bahía Blanca. Esta nube de gas altamente toxica de unos
600 kg., precipita en forma de lluvia a una distancia aproximada de 3 km de la localidad,
que como consecuencia de la dirección del viento se dirige hacia el mar. La misma fue
registrada por una innumerable cantidad de pobladores de Ing. White que inmediatamente
denunciaron el incidente. El Plan de emergencia implantado desde la década de 1990 y
llamado Awareness and Preparedness for Emergency at Local Level (APELL) no fue utilizado
el día del escape, según el propio Secretario de Medio Ambiente comunal Braulio
Laurencena76.
Al día siguiente, el intendente de Bahía Blanca, Jaime Linares, aseguró que la planta no
debería arrancar hasta que estuvieran demostradas las causales del suceso y dadas las
garantías de seguridad. Desde ese momento, comenzó a generarse un incipiente reclamo
vecinal, buscando explicaciones sobre lo sucedido a las autoridades ambientales y
empresariales. De esta forma comenzó a tomar forma la primera organización vecinal en
forma asamblearia, conocida como “Vecinos Autoconvocados”77.
Las primeras investigaciones señalaron como causante de los problemas un caño de
transporte en condiciones precarias, con más de 15 años de antigüedad. Las explicaciones
y las soluciones de parte del poder económico y político redundaron en términos técnicos,
enfatizando las cuestiones relacionadas con la seguridad, sin ser categóricos frente a la
manifestación concreta de un problema socio-ambiental de mayor envergadura78.
El 23 de agosto, a partir de una convocatoria por parte de la Sociedad de Fomento del
Barrio 26 de septiembre, un millar de whitenses en estado asambleario se expresaron
abiertamente contra las empresas del polo petroquímico. En esa reunión participaron
distintos actores políticos. Las propuestas del municipio fueron enfrentadas por una fuerza
76 "La Nueva Provincia (LNP)", 21 de agosto del 2000, p. 4. El Plan de emergencia APELL (Awareness and
preparedness for emergency at local level) sistema de defensa conjunta frente a una contingencia o
accidente en el Polo Petroquímico, implica la intervención inmediata de las autoridades de seguridad,
utilizando las radios locales para comunicar a los vecinos sobre algún accidente o incidente, promoviendo
además un plan preventivo de evacuación. Es interesante constatar que hasta el día de hoy en Ing. White
los problemas relacionados con una falta de infraestructura adecuada y un hospital de quemados para
emergencias graves sigue siendo una carencia importante.
77 Entrevista a Ignacio, 6 de agosto del 2010.
78 "La Nueva Provincia", 23 de agosto del 2000, p. 8. Esto significa que los antecedentes sobre conflictos
medioambientales ya eran parte de las discusiones locales, y se habían generado propuestas diversas frente
a la problemática del Carbón en la termoeléctrica (1995) y la ampliación del puerto, sugerencias que habían
sido postergadas por el estado.
──Revista nuestrAmérica, ISSN 0719-3092, Vol. 3, N°3, enero-junio, 2014──
113
contacto@revistanuestramerica.cl
popular que pidió efectivamente la no-permanencia de las empresas, antes de la
mediación con el gobernador de Buenos Aires, Carlos Ruckauf.
En un clima muy tenso entre los distintos actores sociales79, los vecinos resolvieron integrar
una comisión de 15 miembros para entrevistarse con el intendente municipal en la
delegación Whitense y reclamarle medidas concretas a partir de un petitorio80. A su vez, se
decidieron a realizar los primeros cortes en los accesos de las empresas, especialmente de
Solvay-Indupa y sobre el acceso al Puerto Galván.
En los días siguientes, los vecinos se organizaron y protestaron en forma de piquetes auto-
organizados controlando el ingreso y egreso del personal. Estos “vecinos piqueteros”
recibieron ayuda de distintos barrios aledaños y de pobladores de Bahía Blanca para
alimentarse y abrigarse81.
La reunión entre los vecinos y el intendente se concretó el 24 de agosto, donde se exigieron
pautas fundamentales82 y se manifestaron con una frase tajante: “las industrias o nosotros”.
Sin soluciones concretas el intendente prometió entrevistarse con el Gobernador en La Plata
e intentar que se le entregara a la delegación comunal facultades de control sobre las
empresas de tercera categoría.
Con posterioridad a la reunión, un grupo de personas se dirigieron a la empresa Solvay-
Indupa para pedir explicaciones y realizar observaciones, junto al delegado municipal de
Ingeniero White, Roberto Ursino, y otros representantes políticos. Se solicitó tomar muestras
de sectores claves de producción aunque la empresa más tarde lo prohibió. Paralelamente,
se registraron nuevos casos de personas afectadas por la inhalación de la nube de cloro-
soda83.
En el ámbito laboral, el Secretario General de la Unión Obrera de la Construcción República
Argentina (UOCRA), Raúl Rubino, manifestó el apoyo a los vecinos por parte del gremio de
la construcción84. La Confederación General del Trabajo intensificó su postura que la SPA
79 "La Nueva Provincia", 24 de agosto del 2000, p. 9. Cabe aclarar que el Municipio (ley 11.459 y 5963), no
tenía facultades legales de control, inspección ni de sanción frente a las Corporaciones industriales de tercera
categoría. Dicho poder residía en la Secretaría de Política Ambiental (SPA) con sede en la ciudad de La
Plata.
80 En una nota posterior, Víctor Diez de "La Nueva Provincia" (LNP) constata a partir de la utilización de fuentes
anónimas especializadas en cuestiones técnicas sobre las plantas del Polo, que el accidente del 20 de agosto
no se debió a el escape de una emisión tóxica, que periódicamente expulsan las chimeneas, sino a un
problema más complejo en cuanto al proceso de producción en sí y de personal idóneo. Según el autor la
insistencia en perfeccionar los controles de las emisiones no solucionaría el problema de fondo.
81 Entrevista a Claudia, empleada, 29 de agosto del 2014.
82 “Erradicación de las plantas de la empresa Solvay-Indupa; El traspaso de todas las facultades de control e
infracción ante las empresas de tercera categoría de la Provincia de Buenos Aires al Municipio; Auditorías de
las empresas por parte de firmas británicas con veedores de Greenpeace”- Manifiesto de Vecinos
Autoconvocados.
83 "La Nueva Provincia", 25 de agosto del 2000, p 6.
84"La Nueva Provincia", 26 de Agosto del 2000, p. 7.
──Revista nuestrAmérica, ISSN 0719-3092, Vol. 3, N°3, enero-junio, 2014──
114
contacto@revistanuestramerica.cl
debe delegar al municipio las facultades demandadas.
Las luchas de los vecinos whitenses se encontraron motivadas por la información propiciada
a través de Greenpeace, y su interlocutora Verónica Odriozola. La presencia de
Greenpeace en la zona ya se había generado años anteriores, cuando la entidad estuvo
presente al registrarse distintas irregularidades en las empresas petroquímicas85.
5. El recrudecimiento del conflicto y las respuestas políticas
Linares rubricó un convenio con el gobernador de la provincia explicitando las acciones del
ámbito local para que se realicen las funciones de seguimiento y control de las empresas de
tercera categoría. Aparece como iniciativa del ejecutivo local un proyecto de ley
presentado años anteriores por el diputado Juan Tunessi (UCR), en el que propone
establecer un programa piloto para el monitoreo, control y optimización del medio
ambiente en la ciudad y su zona de influencia86.
La organización Vecinos Autoconvocados realiza un petitorio general el día 27 de agosto87.
A diferencia de esta actividad, otras instituciones que participaban del reclamo, pero que
no integraban “Autoconvocados”, pidieron una serie de medidas al municipio local, en las
cuales no afirman la intención de la erradicación definitiva de las empresas, diferenciándose
con los manifestantes más radicalizados88.
Ante estas diferencias, Vecinos Autoconvocados decidió desistir del reclamo de
erradicación a cambio de exhaustivos controles, manteniendo la clausura de las plantas
hasta tanto se verificaran sus instalaciones, pidiendo que se traslade el delegado del SPA a
Bahía Blanca para entrevistarse con los vecinos y que se realice un registro de personas
dispuestos a dejar la zona de riesgo previa indemnización por sus propiedades89.
6. Un nuevo escape que complica el panorama: doble fuga de amoníaco en Profertil
85 Odriozola recordó que Greenpeace denunció en 1998 que la planta Solvay-Indupa arrojaba en forma
secreta residuos tóxicos a través de desagües pluviales.
86 "La Nueva Provincia", 25 de agosto del 2000, p. 6. ; Diario Ecodías, año 1, Nº 5, 15- 30 de septiembre del
2000, p. 2.
87 El petitorio constó de los siguientes puntos: 1- Cierre total de las plantas de Solvay Indupa.2- Otorgar poder
absoluto a la Municipalidad con una comisión dirigida por los vecinos3- Efectuar una auditoria total de las
plantas 4- Estudio de distancia de riesgo.5- Denuncia penal de la comunidad contra Solvay Indupa.6-
Compromiso expreso de los legisladores a aprobar perentoriamente la ley que faculte al municipio a controlar
ambientalmente a las empresas de tercera categoría, en: LNP, 28 de agosto del 2000, p. 6.
88 Estos representantes fueron: Sociedad de Fomento de 26 de septiembre; Club de Leones, Club Defensores
del Sur; Sociedad de fomento del Bulevard, Biblioteca Mariano Moreno; Caritas, Comercial, Sociedad de
Fomento del barrio Salado; Bomberos Voluntarios; Sociedad de Fomento Ingeniero White; Centro de
Jubilados y Agrupación Scouts Don Ernesto Pilling.
89 "La Nueva Provincia", 28 de agosto del 2000, p. 6.
──Revista nuestrAmérica, ISSN 0719-3092, Vol. 3, N°3, enero-junio, 2014──
115
contacto@revistanuestramerica.cl
A una semana del primer escape de cloro de Solvay-Indupa, se produjeron dos fugas de
amoníaco en la planta de urea de Profertil en su primera puesta en marcha. Dicho suceso
vino a complicar las negociaciones que se mantenían entre el municipio y los vecinos.
Además de la evacuación del Jardín de Infantes Nº 905, se registraron en el Hospital Menor
de Ing. White más de un centenar de afectados, con diferentes síntomas (picazón, alergias,
irritación en la garganta y broncoespasmos)90. Nuevamente se repitió que la situación de
fallas en la comunicación fue el detonante del incidente. El gerente de Profertil, Hugo Simoni,
enfatizó desde el plano legal la desvinculación de la empresa al accidente, ya que por
entonces la planta permanecía en etapa de construcción por Snamprogetti-Techint. Se
proclamó desde el 28 de agosto el cierre de todas las escuelas en Ingeniero White hasta
tanto se mejoren las medidas de seguridad exigiendo instrucción al personal docente y
provisión de elementos de evacuación (mascaras, tubos de oxígeno, cintas, etc.)91. El
bloque de concejales de la Alianza presentó inmediatamente al juzgado federal nº 2 una
denuncia penal contra la empresa Profertil, acción similar que habían realizado contra
Solvay-Indupa.
La Asociación Ambientalista del Sur (AAS) se manifiesto en desacuerdo con la erradicación
definitiva de las empresas y expresó mediante un comunicado la puesta en marcha de un
proceso continuo de control entre la comunidad y el municipio y la realización de una
auditoría de las Universidades locales a las empresas. Además, destacó que deben
realizarse estudios de impacto ambiental, promoviendo la no instalación de nuevas
plantas92.
Los vecinos que cortaban los accesos a la planta de Solvay-Indupa pidieron la intervención
explícita del Intendente e insistieron en la presencia del Secretario General de la Secretaría
de Política Ambiental, Ricardo Rodríguez a Bahía Blanca. El día 30 de agosto estos
funcionarios se presentaron frente a una expectante asamblea vecinal. Con ciertos
condicionamientos, los funcionarios adhirieron a un petitorio, para que se realicen controles
efectivos y se tomen medidas urgentes para mejorar la calidad de vida de la población de
White, incluyendo la sanción de la Ley Tunessi. La única oposición que presentó Rodríguez
al petitorio fue que las auditorias no las hicieran especialistas extranjeros, ya que según su
visión, podían realizarlas profesionales argentinos.
Uno de los puntos principales implicaba la conformación de un Comité de control y
monitoreo, compuesto por representantes del SPA, del municipio, Concejo Deliberante,
sindicales, empresariales, asociaciones ambientalistas (excluyendo a Greenpeace) y
sociedades de fomento93. Este Comité tendría carácter consultivo, asesorando a la
90 “Ecodías”, año 1, Nº 5, 15- 30 de septiembre del 2000, p. 2
91 "La Nueva Provincia", 29 de Agosto de 2000, p. 5.
92 Véase propuesta de Asociación Ambientalista del Sur, por Leoncio Montesarchio y Eduardo Conghos, en
Documentos medioambientales, 30 de agosto del 2000.
93 El primer Comité Técnico estuvo conformado por Alberto Carnevalli, del Consorcio de Gestión del Puerto
de Bahía Blanca; Horacio Campagna de la Universidad Tecnológica Nacional; Vicente Sanchiz de la
Secretaría de Política Ambiental Provincial; Norberto Moretti de la Asociación Industrial de Bahía Blanca;
──Revista nuestrAmérica, ISSN 0719-3092, Vol. 3, N°3, enero-junio, 2014──
116
contacto@revistanuestramerica.cl
autoridad de aplicación.
Ese mismo día, la empresa Solvay-Indupa instruyó una solicitada explicando sus razones
acerca del escape producido94, mientras unos cien estudiantes secundarios de los colegios
Santa María de los apóstoles, Juan José Passo, San Francisco de Asís, Enrique Mosconi y de
la Escuela nº 11 marcharon, desde el centro de la ciudad hasta los accesos de las plantas
de Solvay Indupa, donde se encontraban apostados Vecinos Autoconvocados 95.
La sanción de Ley Tunessi se convirtió en uno de los objetivos a alcanzar, para dirimir el
conflicto. Las instancias de aprobación de la misma transcurrieron rápidamente en la
Cámara Legislativa, pero quedó estacionada en la Cámara de Senadores. Si bien los ediles
del Concejo Deliberante de Bahía Blanca, apoyaron unánimemente el proyecto de Ley
Tunessi, una parte de la bancada justicialista96 propuso otro proyecto de comunicación con
las industrias, obligadas a brindar información de sus condiciones y a proponer mecanismos
de evacuación.
El conflicto continuó en dos ámbitos: por un lado en el recinto legislativo de la Cámara de
Legisladores y el Concejo Deliberante local, y por otro lado en los piquetes que se
efectuaban a las dos empresas, Solvay- Indupa y Profertil.
En septiembre se iniciaron los problemas entre el Sindicato de Químicos, Petroquímicos y
afines y los Vecinos Autoconvocados, por la gran cantidad de días sin trabajo y la
prohibición del paso con vehículo97. Aunque el salario fue garantizado por Solvay- Indupa,
el gremialista Adalberto Saade demostraba preocupación por la situación laboral de los
contratistas. Paralelamente a esta situación, Profertil inmediatamente resolvió despedir 35
sub- contratados. Durante ese mismo mes, Ingeniero White ya tenía varios conflictos y se
sumaba al mismo una serie de medidas que favorecían la pesca de buques pesqueros de
gran calado provenientes de Mar del Plata y que perjudicaban la pesca artesanal de los
pescadores whitenses. Con el corte de la ría por parte de este sector, surgió una nueva
manifestación en perjuicio de los pescadores de rosales, que decidieron cortar la ruta
nacional nº 3, sin éxito98.
Farías del Sindicato de Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas; Braulio Laurencena, Director de
Medio Ambiente municipal; un representante de la UNS y Miguel Ángel Ramírez, bioquímico, en
representación de la Sociedad de Fomento y la Asociación ambientalista del sur.
94 Solicitada publicada en el diario "La Nueva Provincia", el 30 de agosto del 2000.
95 Los estudiantes de secundarios bahienses portaron una pancarta que decía: “Víctimas de un lento
homicidio, Bahía Blanca Presente”, y repartieron folletos en los distintos barrios.
96 La bancada justicialista se vio dividida durante el conflicto por aquellos que manifestaban que el
Intendente, junto a su partido, no tenían el liderazgo necesario para resolver el problema, siendo cómplices
de las empresas (Breinsteinten), y otro lado , los que brindaban un apoyo a las medidas efectuadas por que
el Intendente, en un momento determinado de conflicto generalizado, buscando soluciones conjuntas sin
aprovechar las circunstancias (Marcelo Feliú) Véase, "La Nueva Provincia" 30 de Agosto, p. 6, 1 de septiembre,
p. 6, 2 de Septiembre, p. 8,
97 La Nueva Provincia, “El personal de Solvay- Indupa no pudo i ngresar a la Planta”, 3 de septiembre, p. 6
98 Ecodías, año 1, Nº 5, 15- 30 de septiembre del 2000, p. 2
──Revista nuestrAmérica, ISSN 0719-3092, Vol. 3, N°3, enero-junio, 2014──
117
contacto@revistanuestramerica.cl
En los días siguientes, Ruckauf firmó un decreto que delegó al Municipio el poder de
fiscalización y monitoreo para el control de las empresas del Polo Petroquímico, mientras se
discutía el proyecto de ley. La preocupación principal del Gobierno de Bahía Blanca se
fundamentaba en la falta de especificación sobre algunos puntos del decreto: si su acción
afectaba a la totalidad de las empresas y como se haría el financiamiento de los controles.
La Ley Tunessi estipulaba que sean las empresas las que pague una tasa para solventar el
monitoreo99.
Vecinos Autoconvocados criticó la falta de acción política y planteó la realización de las
auditorias para implementar un monitoreo eficiente. Comenzaron a utilizar otros
mecanismos de protesta y planteos legales para asesorase y protegerse frente a las grandes
corporaciones100.
7. Las empresas toman el control del conflicto
El 12 de septiembre, Profertil solicitó al Comité Técnico Ambiental (CTA) que se le permitiera
proseguir con el plan de trabajo preparatorio para reanudar las tareas de producción de
urea, informando a la población su disposición para entregar sensores. El Comité Técnico,
admitió fallas en su propio funcionamiento, ya que no puede resolver problemáticas tales
como el inicio de la producción en las empresas, sin tener facultades para ejercer tal
disposición. En este sentido, comenzaron a verificarse problemas con la re-apertura
empresarial, ya que ninguna disposición estatal se encargaba del asunto101.
Greenpeace consideró que más allá de la clausura que determinaron las autoridades
bonaerenses de Política Ambiental debía mediar un dictamen de la Justicia Federal
tendiente a impedir la puesta en marcha de las respectivas plantas102.
Hacia mediados de septiembre, comenzó a generarse un conflicto sustancial entre la
Secretaría de Política Ambiental y el gobierno municipal. La Intendencia no deseaba
adjudicarse la concesión argumentando falta de financiamiento para lograr el control
industrial y planteaba además que el decreto provincial resultaba inconstitucional103.
La problemática se complejiza cuando las empresas comienzan a amenazar con suspender
a su personal, por la supuesta “injustificación e ilegalidad” en la sanción de sus unidades de
producción que no habían registrado problemáticas. Se amenazó con la suspensión de los
servicios de contratados y proveedores. El Sindicato de Industrias Químicas Petroquímicas
de Bahía Blanca enfatizó que los trabajadores no eran responsables de una situación que
consideran incongruente e injusta. El gremio que citó a plenario general el 17 de septiembre,
99 "La Nueva Provincia", 8 de septiembre del 2000, p. 6.
100 Entrevista a Pedro, empleado, 7 de septiembre del 2000.
101 LNP, 12 de septiembre de 2000, p 5. y 13 de septiembre del 2000, p. 5.
102 Documento de Greenpeace, Verónica Odriozola, 13 de septiembre del 2000.
103 LNP, 16 de septiembre del 2000, p. 8 y 9. y 17 de septiembre p. 6
──Revista nuestrAmérica, ISSN 0719-3092, Vol. 3, N°3, enero-junio, 2014──
118
contacto@revistanuestramerica.cl
cuestionó a los Vecinos Autoconvocados whitenses quienes mantenían bloqueados el
acceso a la planta104.
Los vecinos admitieron que no era su intención perjudicar a los trabajadores sino mejorar la
salud de la población y las condiciones de trabajo105. El día 18 de septiembre se constató
efectivamente las suspensiones de parte del personal en Solvay-Indupa. El gremio en estado
de asamblea resolvió, por unanimidad impulsar un pedido ante la justicia. Al día siguiente
(19) de la asamblea de delegados, la Secretaría de Política Ambiental levantó las clausuras
que pesaban sobre las industrias satélites de Solvay-Indupa, de PVC Y CVM y la de amoníaco
de Profertil por no estar directamente involucradas en los incidentes transcurridos.
Entendiendo la dificultad de la lucha, los vecinos decidieron dejar libres los accesos y
levantar los piquetes, esperando las auditorias prometidas. Hubo declaraciones recogidas
por un diario local que afirmaban los siguiente: “Si hay alguien que se tiene que sentir
derrotado por todo esto son nuestros representantes: los políticos. El pueblo puso la cara,
ellos transaron”, y “Vamos a ser honestos, acá se quiso llegar a un enfrentamiento de pobres
contra pobres, de obreros contra obreros. Nosotros nos somos desocupados. El 70 % trabaja
y lo que estamos peleando es por la vida. No estamos para enfrentamientos”106.
Ese mismo día, 20 de septiembre, ni bien se conocieron los levantamientos de las clausuras
y los piquetes, las industrias dejaron sin efecto las suspensiones de personal107.
A un mes del primer escape, las organizaciones vecinales llamaron a una marcha del silencio
con velas, sobre las principales calles de White para culminar en una misa, en
agradecimiento por la vida en la parroquia Exaltación de Santa Cruz.
8. Reclamo de auditorías y división vecinal
En los días siguientes del mes de septiembre se puso en discusión que auditoria sería la
indicada para realizar una inspección general a las empresas108. El Comité Técnico elaboró
un plan de trabajo que preveía acciones tendientes a poner en marcha el plan de
monitoreo de emisiones y fugas establecido en el convenio rubricado entre la comuna y la
provincia, en un lapso de tres a seis meses. Los pasos implicaban: instalar sensores, establecer
una base de datos que registre los índices de contaminantes en tiempo real y en forma
permanente, y en caso de detectarse una mayor concentración de químicos en el
ambiente, superior al establecido, activar el Plan Apell. Complementariamente, se dispuso
104 "La Nueva Provincia", 18 de septiembre del 2000, p. 5.
105 Entrevista a Pedro, empleado, septiembre del 2000.
106 “EcoDias”, año 1, nº 6, primera quincena de octubre 2000, p. 4.
107 "La Nueva Provincia", 21 de septiembre del 2000, pp. 6-7.
108 Los vecinos estimulados por Greenpeace eligieron la auditoria Oeko Institute de la ciudad alemana de
Friburgo. Las empresas rechazaban tal auditora por la proximidad de ésta a Greenpeace y pidieron una
auditora “neutral”. La Universidad Nacional del Sur, a través de su rector, Luis Marí a Fernández, expresó que
no estaba en condiciones de realizar ninguna auditoria, pero que si podría participar en el monitoreo de
control, en “La Nueva Provincia", 24 de septiembre del 2000, p. 7.
──Revista nuestrAmérica, ISSN 0719-3092, Vol. 3, N°3, enero-junio, 2014──
119
contacto@revistanuestramerica.cl
recomendar el desarrollo de cortinas y masa forestal en base a un plan elaborado por la
delegación municipal.
Durante ese tiempo, se produjo un tercer escape, esta vez de gas hidrocarburo generado
por la refinería de EG3- Repsol, en Ingeniero White. El escape reprodujo un nuevo brote de
malestar, donde los vecinos se quejaban de la falta de correspondencia en los números
telefónicos 103 y 911. Sin embargo en esa oportunidad no se realizaron piquetes109.
El 29 de septiembre se promulgó como Ley la iniciativa de Tunessi en el Senado, marco legal
que permitiría contemplar distintos roles y jurisdicciones entre la Municipalidad y la Provincia:
habilitación de plantas, juzgamiento y sanción: por la provincia; fiscalización y control
cotidiano, constatación de infracciones y multas: por el Municipio.
Luego de que las empresas obtuvieran el reconocimiento legal para volver a realizar sus
actividades, los vecinos prosiguieron con la organización de diferentes actividades,
centrándose en la fiscalización de la auditoria a realizarse en las industrias.
El 12 de octubre apareció una nueva entidad vecinal, “Vecinos por la Vida”, liderada por
Alejandro Díaz. Algunos de ellos habían pertenecido a “Vecinos Autoconvocados y
decidieron desvincularse por manifestar ideas diferenciadas sobre la situación a proseguir
frente a las corporaciones. Autoconvocados partidario de la convivencia armónica entre la
empresa y la comunidad expresó la generalización de estrategias para mejorar los controles
a las empresas, mientras que Vecinos por la vida, mucho más radicales, se mostraban
partidarios por la erradicación definitiva110. La disputa pareció trasladarse a problemas en la
organización y por la toma de decisiones111. Finalmente con posterioridad, Vecinos
Autoconvocados se disolvió, alegando cansancio, malestar y amenazas continuas por parte
de las empresas.
Representantes de instituciones de Ingeniero White, junto a Vecinos por la Vida, se reunieron
para consensuar los pasos a seguir frente a la crisis medioambiental en los días de octubre.
Tras los incidentes registrados, precisaron estar más alertas para generar mayor fiscalización
conjunta. Se acordaron distintos criterios y se propuso una marcha para el 20 de octubre112.
El 20 de octubre, se realizó un acto frente a las industrias, con una amplia movilización, en la
que participan murgas locales y autoridades políticas113.
Finalmente se presentó frente a las entidades y los vecinos, la auditoría TUV Rheinland,
contratada por la provincia, que explicó frente a una asamblea una serie de pasos para
analizar las empresas petroquímicas y determinar la seguridad que presentan los procesos
109 "La Nueva Provincia", 28 de septiembre del 2000, p. 8
110 Entrevista a Ignacio, 6 de agosto del 2010.
111 "La Nueva Provincia", 14 de octubre del 2000, p. 7.
112 Entre los principios que se expresaron fueron: No a la radicación de la empresas contaminantes; No a la
ampliación de las actuales; Si a la instalación de plantas no contaminantes; Si a la re-activación del puerto
de cargas; Si a la erradicación de las industrias en un mediano plazo.
113 "La Nueva Provincia", 21 de octubre del 2000, p. 8.
──Revista nuestrAmérica, ISSN 0719-3092, Vol. 3, N°3, enero-junio, 2014──
120
contacto@revistanuestramerica.cl
productivos, concluyendo su análisis en un informe escrito que sería posteriormente
publicado114. Las asociaciones vecinales y otros sectores, demostraron cierta desconfianza
inicial frente a los dichos que realiza la empresa auditora.
9. Últimos escapes y fin de las protestas
Durante la primera semana de noviembre se registraron distintos escapes de amoníaco
producto del venteo regular de la empresa Profertil. Sin embargo, el 9 de noviembre, el gas
sobrepasó los niveles normales de registro permitido y propició una movilización importante
de vecinos indignados por la situación y los intensos olores, en la delegación whitense115.
En la delegación municipal los vecinos decidieron utilizar los bancos, sillones y muebles como
apostadero de protesta, aguardando la presencia de las autoridades. Vecinos Por la Vida
utilizando vías legales intimó a Profertil a dejar de acusar molestias de ruidos y olores a los
habitantes de Ing. White y Bahía Blanca en un plazo de 48 horas, mediante una carta
documento. Las autoridades escolares se sumaron a la manifestación pidiendo mayores
controles.
Ante esta situación, la empresa esbozó una defensa similar a la que utilizó Solvay-Indupa,
basándose en informaciones técnicas poco comprobables por la parte perjudicada. A su
vez, no se adjudicaba la responsabilidad de las emisiones de amoniaco sobre los decibles
permitidos (72,9). En una solicitada al diario local, reforzaba su posición acerca de la
convivencia pacífica y armónica entre la industria “como factor de desarrollo y la calidad
de vida”116.
Durante el transcurso del conflicto suscitado en el mes de noviembre los Vecinos whitenses
y especialmente la agrupación Vecinos Por la Vida solicitaron concretamente a través de
un petitorio la erradicación definitiva de la planta de urea, de cloro-soda, la no-instalación
de más empresas, pidiéndose la renuncia de los señores Braulio Laurencena y Hugo
Fioravanti (Defensa Civil), por su falta de aptitud y la efectiva consideración de un estudio
respecto a la desvalorización de los inmuebles, con la posibilidad de que se efectuara un
descuento del 50% en los impuestos de la localidad de White, Villa Rosas y Barrios aledaños.
En otra parte de la zona, los manifestantes cortaron el acceso a la empresa Profertil, aunque
dejaban pasar a los obreros y empleados a razón de una hora por día117.
El fiscal De la Cruz en posteriores investigaciones imputó a Profertil por la violación de lo
establecido en el artículo 55 de la Ley de Residuos Tóxicos, responsabilizando, conforme se
desprende de los testimonios y pruebas, a Giuseppe Merelli (Gerente de la puesta en
marcha de Snampro-Techint, la contratista) y en Andrea Scotto (supervisora de la planta de
114 Documento público “Plan de trabajo TUV Rheinlnad”
115 "La Nueva Provincia", 10 de noviembre del 2000, p. 6.
116 “La Nueva Provincia” 9 de noviembre del 2000, p. 6.
117 "La Nueva Provincia", 11 de noviembre del 2000. p. 6.
──Revista nuestrAmérica, ISSN 0719-3092, Vol. 3, N°3, enero-junio, 2014──
121
contacto@revistanuestramerica.cl
urea y miembro de la misma Unión Transitoria de Empresas). Con posterioridad, el Juez Luis
Dardanelli Alsina se declaró incompetente para intervenir en este caso.
El pedido de erradicación propuesto por Vecinos por la vida, no tuvo una buena
aceptación dentro del sector político y fue intensamente discutido por sectores sindicales,
que sugerían aumentar la eficiencias en los controles118.
A fines del mes de noviembre, finalmente se terminó la auditoria de la empresa alemana,
presentando algunas de sus conclusiones. En ese informe, la auditora realizó un estudio de
riesgo indicando que el accidente más grave que podría suceder en Profertil traería
consecuencias en un radio de 750 metros de la planta. Si la distancia quedaba corroborada
por la Secretaría de Política Ambiental de la Provincia, se podría transformar en un aval para
los propietarios de inmuebles que se encontraban dentro de dicha zona y podían solicitar,
una indemnización para mudarse. En este sentido Omar Curcio, Secretario de la Asociación
Vecinal de la Costa119, consideró inadecuada la distancia mencionada en la reunión,
explicando que el radio es mucho mayor. Graciela Arcidiácono (UCR) se mostró
disconforme con la auditoría “ya que se evaluaba un impacto accidental y no se observaba
las condiciones en que se encontraban las plantas ni se evaluaba sobre las mejoras
necesarias modificables para que funcionen correctamente los controles”120.
El conflicto en las calles terminó con esta última resolución de la auditoria, aunque los
vecinos continuaron con sus reclamos, circunscriptos en sus respectivas asociaciones. Los
cortes se detuvieron y con el tiempo se llegó a una posición de desmovilización por parte
de la comunidad121. Se abre una etapa de diálogo entre el municipio y las entidades
vecinales que en muchos casos terminaron con la cooptación política de estas últimas o su
disolución122.
Discusión y análisis de los conflictos sociales
La conflictividad social derivada de los escapes de productos químicos, de alta
peligrosidad, no fue producto de un simple hecho aislado sino que formaba parte de una
demanda histórica de los vecinos, que ya había luchado frente a la utilización de carbón
por parte de la termoeléctrica, contra el ingreso de cargamento de metanol y frente a la
contaminación de la ría o las rajaduras de sus viviendas.
Las formas de protesta social que adoptaron los vecinos whitenses remitieron a un contexto
118"La Nueva Provincia", 14 de noviembre del 2000 p. 6.
119 Nueva entidad que nace de los conflictos y las divisiones entre vecinos, que busca a partir de un reclamo
político la indemnización de los vecinos del Barrio 26 de septiembre.
120 Entrevista a Graciela, docente, 19 de agosto del 2010.
121 Entrevista a Claudia Schnaps, empleada, agosto del 2014.
122 Ecodias, añoº1, nº10, primera quincena de noviembre 2000, p. 3.
──Revista nuestrAmérica, ISSN 0719-3092, Vol. 3, N°3, enero-junio, 2014──
122
contacto@revistanuestramerica.cl
político en el cual los piquetes, petitorios y asambleas comienzan a transformarse en
mecanismos de demanda social y exposición de las problemáticas en todo el país
(Svampa y Pereyra, 2003). Se propicia el órgano asambleario como ámbitos de discusión e
intercambio, permitiendo de este modo visibilizar las inquietudes y las soluciones como
canal de expresión democrática, resultando de este modo espacios de presión sobre los
intereses económicos y sociales en pugna.
Entre las características que han podido observarse en las acciones colectivas puede
verificarse una supuesta desvinculación con la política partidaria. Esta postura resultaba de
alguna forma contradictoria con su propio accionar, basado en la búsqueda de consensos
con distintos sectores políticos. En las manifestaciones generales se observó que la
improvisación y la espontaneidad fueron las características que definieron las acciones,
encabezadas por los vecinos. Esto no significó que la misma estuviera exenta de
organización, lo cual puede advertirse en la voz de los propios protagonistas que
destacaron su relación con un pasado sindical.
El concepto “vecino” utilizado por los sujetos entrevistados puede pensarse como un término
controvertido. Según nuestra concepción los vecinos y manifestantes del conflicto social
pertenecen a un entramado de relaciones sociales que no los desligan del carácter de clase
que atraviesa al sistema capitalista en su totalidad, perteneciendo en su mayoría a los
estratos asalariados o pequeños cuentapropistas de la sociedad whitense, que se
encontraban en un período de estancamiento y pauperización social, según los
manifestado a través de la percepción de los protagonistas.
Las diferencias vecinales en relación al conflicto comenzaron a producirse cuando la
argumentación por la erradicación de las empresas decayó en el transcurso del proceso.
Esta situación debe comprenderse dentro del marco discursivo y las presiones ejercidas por
las propias empresas y el poder político, que debilitaron los esquemas de lucha y
favorecieron sus estrategias de posicionamiento.
En un momento del proceso de conflictividad, el reclamo y la acción ofensiva vecinal
comenzó a descender al aparecer el marco legal de la Ley Tunessi, que provocó una
supuesta esperanza de regulación y control sobre las empresas de tercera categoría. Por
otra parte, se produjeron despidos propiciados por las empresas que indujeron al sindicato
de petroquímicos a movilizar a sus trabajadores contra las proclamas de los vecinos que
habían cortado los accesos al puerto. Esta medida, impulsó una división concreta entre
asalariados y manifestantes como estrategia empresarial, que determinó la finalización de
los piquetes y el enfrentamiento inter-clasista, favoreciendo la libre circulación de recursos y
la concentración de ganancias.
El poder ejecutivo municipal utilizó argumentaciones técnicas para explicar los escapes
tóxicos, con un lenguaje que dificultaba su comprensión y redundaba en una única solución
mediante el aumento de la seguridad y los controles. En la evolución del conflicto social, fue
posible percibir una escalada de tensión entre los niveles políticos provincial (Buenos Aires)
y local, en cuanto a la responsabilidad sobre el control y monitoreo de las industrias. Sobre
──Revista nuestrAmérica, ISSN 0719-3092, Vol. 3, N°3, enero-junio, 2014──
123
contacto@revistanuestramerica.cl
esta cuestión, las diferencias tuvieron varios factores de origen, entre ellas las problemáticas
de financiación por parte de los municipios, la presión de las empresas sobre el ámbito local
y el ámbito de aplicación legislativo, entre otros.
Las empresas esgrimieron distintas estrategias para argumentar sobre las problemáticas
ambientales. A través de solicitadas en los diarios o comentarios de entrevistas, desarrollaron
un proceso de des-responsabilización de la situación, minimizando los riesgos, y
comprometiéndose con la sustentabilidad ambiental. La imposición de un lenguaje técnico
y de conocimientos basados en tecnología avanzada y herramientas de medición propias,
condicionaron y desequilibraron la discusión a favor del poder económico. De esta manera,
las empresas promovieron una auto-legitimación del saber cómo únicos poseedores y
constructores del conocimiento, condicionando cualquier discusión dentro del ámbito
científico (Galafassi, 2004).
Las estrategias empresariales buscaron recomponer su presencia implementando acciones
contraproducentes para la comunidad. Entre ellas figuraron las amenazas, suspensiones y
despidos del personal, presionando al medio político para retomar su producción. Este
mecanismo de coacción y coerción tuvo por finalidad promover la división social entre
trabajadores de las plantas y sindicatos contra los “vecinos piqueteros”123. Los sindicatos de
la UOCRA y de SPIQPYA (Sindicato del Personal de industrias Químicas, Petroquímicas y
Afines) se apropiaron del discurso empresarial en disonancia con algunos de sus propios
trabajadores que en muchos casos se habían solidarizado con los vecinos.
Los conflictos decaen cuando empezaron a realizarse las auditorias técnicas sobre las
empresas, organizadas y contratadas por las mismas petroquímicas y aprobadas por el
gobierno municipal. En su informe final, la auditoría realizó un estudio de impacto superficial,
enfocando el análisis en la comprobación de los riesgos accidentales como medida
fundamental y el establecimiento de mayores controles.
Con posterioridad las luchas colectivas vecinales se mantuvieron durante gran parte del
período, en un estado constante de alerta y reclamo. Sin embargo, la gran mayoría de la
población dejó lentamente de participar en organizaciones vecinales independientes. El
Comité Técnico Ejecutivo establecido como medio de control principal, se convirtió en el
ente observador y la fuente de reclamos principal. Su papel de vigilancia se encuentra en
la actualidad vinculado al Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) que
labora un acta de denuncia o emite una multa de acuerdo a la gravedad del accidente
industrial.
Este estudio sobre conflictos socioambientales, pretende ser una primera aproximación a
una problemática compleja que sobrepasa los términos relacionados con la contaminación
123 Las empresas petroquímicas comenzaron, a partir del 2000, un proceso de responsabilidad social
empresarial, auspiciando ciclos culturales, televisivos, radiales, propagandas sobre el cuidado del medio
ambiente y el transito, así como donaciones a entidades deportivas, buscando de esa manera trasmutar su
imagen y recibir menos críticas sociales (Heredia Chaz, 2011).
──Revista nuestrAmérica, ISSN 0719-3092, Vol. 3, N°3, enero-junio, 2014──
124
contacto@revistanuestramerica.cl
ambiental para discutir sobre la concentración del capital extranjero, las formas de trabajo
informal y precarizado, las movilizaciones sociales y sus relaciones con la política, en un
espacio complejo de múltiples intersecciones, que exceden el ámbito local y nacional para
insertarse en la problemática latinoamericana.
Referencias
Alimonda, Héctor (2011), La colonialidad de la naturaleza. Una aproximación a la Ecología
Política Latinoamericana, en Alimonda, Héctor (Coord.), La Naturaleza colonizada, Buenos
Aires, Ed. Ciccus.
Azpiazu, Daniel y Basualdo, Eduardo (2004) Las privatizaciones en la Argentina. Génesis,
desarrollo y principales impactos estructurales, en Petras, James y Veltmeyer, Henry (Eds.) Las
privatizaciones y la desnacionalización de América Latina. Buenos Aires, Prometeo Libros,
pp. 55-112.
Bellini, Edda (2000) El área de influencia del Polo Petroquímico ¿lugar o espacio de riego?,
en Escritos Contables, nº 41, Bahía Blanca, pp. 133-144.
Boron, Atilio (2004), Hegemonía e imperialismo en el sistema internacional, en Boron, A.
(Comp.) Nueva Hegemonía Mundial. Alternativas de cambio y movimientos sociales, Buenos
Aires, Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).
Cernadas de Bulnes, Mabel (Comp.) (2001), Historia, política y sociedad en el Sudoeste
Bonaerense, Bahía Blanca, EdiUNS.
Chudnovsky, D y A. López (1994), Del asistido al capitalismo incierto. El caso de la industria
petroquímica en Argentina, Santiago de Chile, CEPAL/CIID.
Galafassi, Guido (2004), Naturaleza, sociedad y alienación, Montevideo, Nordan-
Comunidad.
Gerchunoff, Pablo y Torre, Juan (1996), La política de liberalización económica en la
administración de Menem, en Desarrollo Económico, Revista de Ciencias Sociales, Vol. 36,
N° 143, Buenos Aires.
Gorestein, Silvia (1991), El rol del complejo petroquímico bahiense en el desarrollo urbano-
regional, Informe Conicet, Departamento de Economía, Bahía Blanca, EdiUNS.
Gorestein, Silvia, Viego, Valentina y Burachik, Gustavo (2006), Complejos industriales y
desarrollo localizado: temas seleccionados del debate teórico, en Gorestein S, y V. Viego
(Comps.), Complejos productivos basados en recursos naturales y desarrollo territorial, Bahia
Blanca, EdiUNS, pp: 17-58.
Harvey, David (2004), El nuevo imperialismo. Madrid, Akal.
──Revista nuestrAmérica, ISSN 0719-3092, Vol. 3, N°3, enero-junio, 2014──
125
contacto@revistanuestramerica.cl
Heredia Chaz, Emilce (2011), De la Responsabilidad a la Contaminación Social Empresarial
Un recorrido desde el Polo Petroquímico de Bahía Blanca. Primera entrega: de cómo
empezó todo…, en Actas de las XII Jornadas Inter-Escuelas Departamentos de Historia,
Universidad Nacional de Catamarca.
Leff, Enrique (2006), La ecología política en América Latina: un campo en construcción, en
Alimonda, H. Los tormentos de la materia- aportes para una ecología política
latinoamericana, Buenos Aires, Clacso.
Lopez A. y M. Chidiak (1995), Reestructuración productiva y gestión ambiental en la
petroquímica Argentina, Documento de Trabajo, No 18, Buenos Aires, CEPAL/ UNCTAD.
Martinez Allier, Joan (2004), El ecologismo de los pobres. Conflictos ambientales y lenguajes
de valoración, Barcelona, Icaria.
McAdam, Doug, McCarthy, Jhon D. y Zald, Mayer N. (1996), Comparative perspectives on
social movements: Political opportunities, mobilizing structures and cultural framings,
Cambridge/New York, Cambridge University Press.
Melucci, Alberto (1994), ¿Qué hay de nuevo en los nuevos movimientos sociales?, en Laraña
C. y Gusfield J., Los nuevos movimientos sociales de la ideología a la identidad, Madrid,
Centro de investigaciones Sociológicas.
Millán, Mariano (2009) Los análisis contemporáneos sobre movimientos sociales y la lucha
de clases, en Revista de Conflicto Social, año 2, Nº 1. Buenos Aires, Instituto Gino Germani-
Universidad de Buenos Aires.
Noda, Martín (2004), Países imperialistas e imperialismo capitalista, en Lucha de Clases, nº4,
Buenos Aires, IPS.
O´Connor, James (2001), Causas naturales- ensayos del marxismo ecológico, México, Siglo
XXI.
Offe, Claus (1985), New social Movements: challenging the bundaries of institucional politics,
en Social Research, Vol. 54, Nº 4, Arien Mack Ed., US.
Odisio Juan, (2008), El complejo petroquímico de Bahía Blanca: una historia sinuosa, en
Estudios Ibero-Americanos, Vol. 34, No 2, Bahía Blanca.
Palacio, Germán (2006), Breve guía de introducción a la Ecología Política, en Revista Gestión
y Ambiente, Vol. 9, Nº 3, Universidad de Colombia- Universidad de Antioquía.
Parga, Rocío, (2007), La resistencia de los whitenses ante el avance de lo global, en:
Cernadas de Bulnes M. y Marcilese, J. (Comp.) Cuestiones políticas, socioculturales y
económicas del sudoeste bonaerense, Bahía Blanca, EdiUNS, pp: 385- 392.
Romero, Fernando (2009), El capital extranjero en el sistema agroalimentario pampeano, en
AA. VV., Documentos del CIEA, nº 4, Buenos Aires, Facultad de Ciencias Económicas.
──Revista nuestrAmérica, ISSN 0719-3092, Vol. 3, N°3, enero-junio, 2014──
126
contacto@revistanuestramerica.cl
Seoane, José (2012) Significación y características de las disputas por los bienes comunes
naturales en Argentina y América Latina, en Revista Interdisciplinaria de Estudios Sociales, nº
4, Bahía Blanca, Ed. CEISO, pp. 77- 98.
Seoane, José, Taddei, Emilio y Algranati, Clara (2013), Extractivismo, despojo y crisis climática,
Buenos Aires, Ed. El Colectivo, Herramienta.
Svampa Maristella y Sebastián Pereyra (2003), Entre la ruta y el barrio: la experiencia de las
organizaciones piqueteras, 2ª de., Buenos Aires, Biblos.
Tarrow, Sidney (1997), El poder en movimiento. Los movimientos sociales, la acción colectiva
y la política, Madrid: Alianza Editorial.
Tolcachier, Fabiana (2004), Historia del pueblo de puerto. Ing. White, Ingeniero White, Museo
del Puerto (mimeo).
Touraine, Alain (1990), Movimientos sociales de hoy. Actores y analistas, Barcelona, Hacer.
Torre, Elena (2007), Voces y tensiones en torno a un conflicto en un espacio de complejidad,
en: Cernadas de Bulnes M. y Marcilese J., Cuestiones políticas, socioculturales y económicas
del sudoeste bonaerense, Bahía Blanca, EdiUNS, pp: 393- 402.
Vasilasachis de Gialdino, Irene (2006) La investigación cualitativa, en Vasilasachis de
Gialdino, Irene (Coord.) Estrategias de investigación cualitativa, España, Gedisa, pp. 23-64.
Vera Alpuche, Jaime (2013), La dimensión discursiva en los conflictos sociambientales:
apuntes para un método de análisis del discurso desde la ecología política, en Revista
Interdisciplinaria de Estudios Sociales, nº 5, Bahía Blanca, Ed. CEISO, pp. 137- 162.
Vizia, Claudio (2011), ¿Un Marx verde? Antropología, Ecología y Marxismo, Buenos Aires, Ed.
Kaikron.
Accede a todo el contenido con una prueba gratuita de 7 días
Transforma tu investigación jurídica con vLex
-
Accede a resúmenes de sentencias generados por IA, que destacan al instante los aspectos jurídicos clave.
-
Realiza búsquedas avanzadas con opciones precisas de filtrado y ordenamiento.
-
Consulta contenido jurídico completo de más de 100 jurisdicciones, incluyendo una amplia colección de libros y revistas a texto completo.
-
Disfruta de funcionalidades exclusivas como comparador de versiones de una ley, notas de vigencia, análisis de citas, y mucho más.
-
Con la confianza de más de 2 millones de profesionales, incluidas las firmas más importantes del mundo.
Accede a todo el contenido con una prueba gratuita de 7 días
Transforma tu investigación jurídica con vLex
-
Accede a resúmenes de sentencias generados por IA, que destacan al instante los aspectos jurídicos clave.
-
Realiza búsquedas avanzadas con opciones precisas de filtrado y ordenamiento.
-
Consulta contenido jurídico completo de más de 100 jurisdicciones, incluyendo una amplia colección de libros y revistas a texto completo.
-
Disfruta de funcionalidades exclusivas como comparador de versiones de una ley, notas de vigencia, análisis de citas, y mucho más.
-
Con la confianza de más de 2 millones de profesionales, incluidas las firmas más importantes del mundo.
Accede a todo el contenido con una prueba gratuita de 7 días
Transforma tu investigación jurídica con vLex
-
Accede a resúmenes de sentencias generados por IA, que destacan al instante los aspectos jurídicos clave.
-
Realiza búsquedas avanzadas con opciones precisas de filtrado y ordenamiento.
-
Consulta contenido jurídico completo de más de 100 jurisdicciones, incluyendo una amplia colección de libros y revistas a texto completo.
-
Disfruta de funcionalidades exclusivas como comparador de versiones de una ley, notas de vigencia, análisis de citas, y mucho más.
-
Con la confianza de más de 2 millones de profesionales, incluidas las firmas más importantes del mundo.
Accede a todo el contenido con una prueba gratuita de 7 días
Transforma tu investigación jurídica con vLex
-
Accede a resúmenes de sentencias generados por IA, que destacan al instante los aspectos jurídicos clave.
-
Realiza búsquedas avanzadas con opciones precisas de filtrado y ordenamiento.
-
Consulta contenido jurídico completo de más de 100 jurisdicciones, incluyendo una amplia colección de libros y revistas a texto completo.
-
Disfruta de funcionalidades exclusivas como comparador de versiones de una ley, notas de vigencia, análisis de citas, y mucho más.
-
Con la confianza de más de 2 millones de profesionales, incluidas las firmas más importantes del mundo.
Accede a todo el contenido con una prueba gratuita de 7 días
Transforma tu investigación jurídica con vLex
-
Accede a resúmenes de sentencias generados por IA, que destacan al instante los aspectos jurídicos clave.
-
Realiza búsquedas avanzadas con opciones precisas de filtrado y ordenamiento.
-
Consulta contenido jurídico completo de más de 100 jurisdicciones, incluyendo una amplia colección de libros y revistas a texto completo.
-
Disfruta de funcionalidades exclusivas como comparador de versiones de una ley, notas de vigencia, análisis de citas, y mucho más.
-
Con la confianza de más de 2 millones de profesionales, incluidas las firmas más importantes del mundo.