Reforma Constitucional Num. 9978-07 de Senado, de 13 de Abril de 2015 (Limita la reelección de autoridades que señala, establece elecciones complementarias, amplía causales de cesación y renuncia de los cargos parlamentarios y elimina el fuero procesal de diputados y senadores.) - Proyectos de Ley - Iniciativas legislativas - VLEX 570380918

Reforma Constitucional Num. 9978-07 de Senado, de 13 de Abril de 2015 (Limita la reelección de autoridades que señala, establece elecciones complementarias, amplía causales de cesación y renuncia de los cargos parlamentarios y elimina el fuero procesal de diputados y senadores.)

Número de expediente:9978-07
Fecha de última tramitación:20 de Mayo de 2015
Fecha de apertura:13 de Abril de 2015
Situación actual:Primer trámite constitucional (Senado)
Cámara de origen:Senado
Etapa:En tramitación
Tipo de proyecto:Reforma Constitucional
 
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Boletín N° 9.978-07

Proyecto de reforma constitucional, iniciado en moción de los Honorables Senadores señores Ossandón, Guillier y Quinteros, que limita la reelección de autoridades que señala, establece elecciones complementarias, amplía causales de cesación y renuncia de los cargos parlamentarios y elimina el fuero procesal de diputados y senadores.

Exposición de motivos

  1. Crisis que afecta al sistema político-institucional

    Es indudable que nuestro país atraviesa por una severa crisis de confianza y credibilidad en algunas de sus instituciones políticas. Esto ha motivado un cuestionamiento no sólo hacia los comportamientos de algunas autoridades, sino también una revisión del sistema jurídico-político en su conjunto, con sus valores, normas e instituciones.

    En consecuencia, la respuesta a esta crisis de confianza debe ser en términos integrales. No basta con que los tribunales de justicia sancionen tal o cual comportamiento de un parlamentario reñido con la legalidad, sino que es necesario, además, un cambio de actitud o temperatura moral de los servidores públicos. Esto es tan necesario cuanto más comprendamos que ningún cambio estructural, por sí solo, garantizará que quienes ostenten puestos de influencia actúen con sentido ético y valores coherentes con el compromiso comunitario.

    Pero el cambio personal o en las actitudes individuales no es suficiente. Se requiere también un ajuste institucional de magnitud, capaz de dar algunas garantías de que los vicios hasta ahora cometidos no seguirán ocurriendo bajo un aparente velo de impunidad o encuadre al límite de la juridicidad. Para ello hay que dar muestras elocuentes de que los cambios profundos y estructurales posibilitan en gran medida la renovación de los hábitos, prácticas y mentalidades de nuestra clase política.

    Las transformaciones que permitan retornarle el valor y el prestigio a la labor política, y desde luego parlamentaria, pasan por reformas constitucionales y ciertamente legales. El presente proyecto de reforma tiene por objeto hacerse cargo de algunas mejoras urgentes al texto constitucional que nos rige. Tales son, de esta forma, el poner límite a la reelección indefinida de los diputados, senadores, alcaldes, concejales y consejeros regionales; establecer un mecanismo de elecciones complementarias en caso de vacancia, para que sea la ciudadanía quien manifieste su voluntad sobre el nuevo reemplazante; subir el estándar para el ejercicio de las funciones parlamentarias, de tal modo que también la comisión de un delito castigado con 61 o más días de privación de libertad genere la cesación en el cargo del diputado o senador involucrado; consagrar la posibilidad de renuncia de un parlamentario por motivos políticos o personales, distintos a la enfermedad grave; y eliminar el histórico privilegio denominado fuero parlamentario.

  2. La necesidad de reformas constitucionales robustas

    1. Fin a la reelección indefinida de diputados, senadores, concejales, alcaldes y consejeros regionales

      La Constitución no señala límites para que diputados, senadores, concejales, alcaldes y consejeros regionales puedan reelegirse en sus cargos. Esto ha generado que algunas altas autoridades de elección popular permanezcan grandes períodos de tiempo como tales, lo que no se debe necesariamente a una destacada labor de representación. Antes bien, es debido a que su calidad de incumbentes les otorga un grado de conocimiento y visibilidad popular mayor que la que pueden tener otros candidatos más novatos, por lo que se transforman en competidores con un triunfo casi seguro.

      Entre los argumentos a favor de la reelección de diputados y senadores se encuentra el que ellos representan, en virtud de su experiencia legislativa, un aporte sustantivo al proceso de generar leyes. Ciertamente esto queda muchas veces fuera de discusión. Lo discutible, en cambio, es el período por el que ellos están en ese cargo. Por eso, parece un tiempo más que suficiente el que los diputados puedan ser reelegidos hasta por dos períodos consecutivos, lo que equivale a 12 años en su cargo. A su vez, que los senadores lo hagan hasta por un período, lo que equivale 16 años en el puesto.

      Un razonamiento parecido cabe aplicar a concejales, alcaldes y consejeros regionales, donde lo problemático no es su expertise técnica que adquieren en el ejercicio del cargo, sino la ausencia de límites a los períodos en que pueden desempeñarse en ese escaño. Pues esto los transforma en autoridades cuasi vitalicias, lo que conspira directamente contra el principio de la participación. Por eso parece razonable establecer como límite a la reelección un número de dos períodos para concejales, dos períodos para alcalde y dos períodos para los consejeros regionales.

      Con esta modificación se permite que nuevos liderazgos y nuevas miradas a los problemas comunes puedan llegar al Congreso, a las Municipalidades y a los Consejos Regionales, lo que profundiza nuestra comprensión de la participación cívica. Pero posibilita, además, el necesario traspaso de sabiduría y praxis desde los más experimentados hacia las nuevas generaciones de servidores públicos, lo que beneficia al sistema político en su conjunto.

      Por esta razón, se propone modificar el artículo 51 del texto constitucional, en su inciso segundo, para reemplazar el precepto existente por otro que señale que los parlamentarios no podrán ser reelegidos en sus cargos sino hasta por dos períodos consecutivos los...

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