Causa nº 44970/2016 (Casación). Resolución nº 44970-2016 de Corte Suprema, Sala Tercera (Constitucional) de 26 de Julio de 2017 - Jurisprudencia - VLEX 689059293

Causa nº 44970/2016 (Casación). Resolución nº 44970-2016 de Corte Suprema, Sala Tercera (Constitucional) de 26 de Julio de 2017

EmisorSala Tercera Constitucional (Corte Suprema de Chile)
JuezCarlos Ramon Aranguiz Zuñiga,Rosa Del Carmen Egnem Saldias,Manuel Antonio Valderrama Rebolledo,Sergio Manuel Muñoz Gajardo,Maria Eugenia Sandoval Gouet
Corte en Segunda Instancia C.A. DE SAN MIGUEL
Sentido del falloRECHAZA CASACION EN EL FONDO (M)
Tipo de proceso(Civil) Casación Fondo
Rol de ingreso en Cortes de Apelación3652016
Número de registro44970-2016-356074
Número de expediente44970-2016
Partes ASENCIO VERA KATHERINE AMELIA CON HOSPITAL PADRE HURTADO. (ES PARTE EL CONSEJO DE DEFENSA DEL ESTADO).
Rol de ingreso en primera instanciaC344042012
Fecha26 Julio 2017
Ruc000000000-0
Sentencia en primera instancia- 4º JUZGADO CIVIL DE SAN MIGUEL

Santiago, veintiséis de julio de dos mil diecisiete.

VISTOS:

En estos autos Rol de ingreso de esta Corte N° 44.970-2016, caratulados "A.V., K.A. y otros con Hospital Padre Hurtado ", sobre juicio ordinario de indemnización de perjuicios por falta de servicio, la parte demandada dedujo recurso de casación en el fondo en contra de la sentencia de la Corte de Apelaciones de San Miguel que confirmó la de primer grado que acogió la demanda y condenó al demandado a pagar la suma total de $200.040.000, desglosada en $120.000.000 para K.A.A.V.; $30.000.000 para P.V.P. y $50.000.000 para el menor F.S.A., por concepto de daño moral, así como la suma de $40.000 en razón del daño emergente causado, más intereses y sin costas.

En la especie K.A.A.V., por sí y en representación de su hijo menor de edad F.E.S.A., y P.V.P. presentaron demanda en contra del Hospital Padre Hurtado aduciendo que la primera, esto es, K.A., de 21 años a la época, cursaba un embarazo normal cuya fecha probable de parto correspondía al 16 de diciembre del 2009. Indican que en el control del 27 de noviembre, con poco más de 37 semanas de embarazo, se constató que presentaba presión arterial elevada, además de cefalea y edema moderado, síntomas que refieren inequívocamente a un Síndrome Hipertensivo del Embarazo, por lo que fue derivada de urgencia al Hospital Padre Alberto Hurtado, donde estuvo internada hasta el día siguiente, 28 de noviembre, siendo dada de alta pese a que se detectaron numerosos signos que confirmaban el indicado diagnóstico. Sostienen que estos signos, tal como se establece en las Guías Perinatales del Ministerio de Salud, implican necesariamente un embarazo de alto riesgo obstétrico, que debe ser tratado en forma oportuna e intrahospitalaria.

Añaden que el 04 de diciembre del 2009, cuando K. concurrió a control, fue derivada nuevamente al Hospital Padre A.H., recinto al que ingresó a las 13:45 horas y en el que fue sometida a controles de tensión arterial, que siempre resultaron elevados. Explican que en esas condiciones se dispuso que el parto le fuera inducido, de modo que el trabajo de parto comenzó alrededor de las 23:00 horas. Añaden que aun cuando los controles de presión arterial se mantuvieron muy elevados, se continuó con la inducción y que recién a las 09:40 horas se registró en la ficha clínica que K. presentaba pre-eclampsia severa, pese a lo cual sólo a las 11:10 horas fue trasladada a pabellón. Señalan que el nacimiento del niño se produjo por vía vaginal a las 11:26 horas, después de casi 22 horas desde que la madre ingresó al Hospital, y después de más de 16 horas de iniciado el trabajo de parto y aunque durante todo ese lapso de tiempo se constataron niveles de presión arterial siempre superiores a 140/90, lo que denotaba síndrome hipertensivo y ameritaba una intervención inmediata y parto cesáreo, de acuerdo a las reglas de la ciencia médica.

Sostienen que durante el puerperio inmediato K. presentó un compromiso de conciencia asociado a una depresión respiratoria que requirió de maniobras de reanimación cardiopulmonar, así como un sangrado de alrededor de 2000 cc, un episodio convulsivo y registró, además, dificultad respiratoria y tendencia a la hipotensión, todo lo cual exigió reanimación avanzada durante 15 minutos, motivos por los que fue trasladada a la Unidad de Paciente Crítico, donde permaneció quince días hospitalizada en la UCI, 11 de ellos con ventilación mecánica, y que recién el 23 de diciembre fue trasladada a la unidad ACE del Hospital, donde estuvo hasta el 30 de marzo del 2010, fecha en que fue llevada a la Clínica Colonial, recinto en el que permaneció hasta el 24 de junio del 2010, cuando fue trasladada a su domicilio.

Subrayan que K. sufrió daños neurológicos graves, fruto de una encefalopatía hipóxica severa, consecuencia inmediata de la falta de servicio del Hospital demandado, en el que no se atendió a una paciente con pre-eclampsia en la forma que determina la Lex Artis, permitiendo que se prolongara un preparto inducido, en una paciente con Síndrome Hipertensivo diagnosticado y consignan, además, que padeció lesiones isquémicas permanentes por hipoxia con compromiso cortical reversibles, secundario a una encefalopatía hipertensiva aguda. A lo dicho añaden que el Síndrome Hipertensivo del Embarazo que cursaba la actora fue mal evaluado y, por ende, mal tratado durante la internación hospitalaria de los días 27 y 28 de noviembre del 2009, con una incorrecta y prematura alta médica, que se tradujo en la pérdida de oportunidad para tratar y prevenir el desarrollo de las complicaciones que surgieron posteriormente.

Terminan solicitando que el demandado reconozca que sus agentes tomaron parte en actos que constituyeron falta de servicio, ocasionando un daño irreparable, y pida disculpas por dicho actuar, comprometiéndose a sancionar a los responsables de los hechos; se declare la obligación del demandado de otorgar gratuitamente las prestaciones de salud, preventiva y curativa, kinesiología, salud mental y demás que el estado de K.A.V. requiera por el resto de su vida y, por último, que se condene al demandado a pagar $220.000.000 para la actora K.A.A.V. y $50.000.000 para cada uno de los actores F.E.S.A. y P.V.P., por concepto de daño moral, así como la suma de $1.400.000, en razón del daño emergente causado, más reajustes e intereses, con costas.

Al contestar el demandado solicitó el rechazo de la demanda, con costas. Con tal fin controvirtió los hechos en que se fundó la acción; enseguida sostuvo que, en la especie, no ha existido acción u omisión alguna de su parte que haya podido causar el daño aducido por los actores; luego negó la existencia de una relación causal entre los hechos que se le imputan y los daños que se dicen padecidos y, finalmente, alegó que en el caso en examen no medió falta de servicio de su parte.

El sentenciador de primer grado acogió la demanda basado en que de la prueba aparejada al proceso es posible tener por establecido que el Hospital Padre Hurtado incurrió en falta de servicio en la atención prestada a la actora, toda vez que el personal médico y auxiliar del mentado nosocomio la atendió sin ajustarse a las técnicas de la Lex Artis médica. Al respecto concluye que si bien el demandado prestó el servicio que le fuera requerido, lo hizo en forma inadecuada...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR